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Todo lo que necesitas saber sobre el confort térmico en oficinas
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Todo lo que necesitas saber sobre el confort térmico en oficinas
Avatar autor María Pilar Moreno Moreno
Técnica PRL especialista en ergonomía de la División de Servicios de Prevención de MC MUTUAL
03/11/2021
Todo lo que necesitas saber sobre el confort térmico en oficinas

¿QUÉ ES CONFORT TÉRMICO?

El confort térmico es una condición mental que expresa satisfacción con el ambiente mediante un proceso puramente subjetivo, por lo que la sensación percibida entre personas expuestas a idénticas condiciones puede diferir.

Un ambiente térmico insatisfactorio puede provocar una reducción del rendimiento físico e intelectual, malestar, irritabilidad y conflictos interpersonales. Quizás con esta introducción sea más fácil entender por qué en las oficinas, debido a las diferentes sensibilidades térmicas de sus ocupantes, a veces resulte tan difícil llegar a un consenso en la regulación del sistema de climatización o en la apertura de ventanas y puertas.


¿CÓMO EVALUAR EL CONFORT TÉRMICO?

Para evaluar de manera objetiva el grado de bienestar térmico de los espacios de trabajo los técnicos de prevención disponemos de la norma UNE-EN ISO 7730:2006, en la que se describen las metodologías que predicen el grado de confort de las personas expuestas a ambientes térmicos moderados.

Así, cuando hablamos de confort o bienestar térmico, se diferencia entre:


Bienestar térmico global

Corresponde al percibido en el cuerpo en su conjunto, y se cuantifica mediante los siguientes índices:

  • Voto medio estimado (PMV, predicted mean vote). Respecto a una escala de valoración de la sensación térmica de siete niveles (ver gráfico), este índice refleja el valor medio que daría un grupo numeroso de personas expuestas a las condiciones térmicas que se evalúan.


    La obtención del índice PMV se realiza a partir de un complejo cálculo para el cual es necesaria la determinación previa de las características ambientales del entorno (velocidad del aire, temperatura seca del aire, humedad relativa y temperatura radiante media), de la actividad (tasa metabólica) y de la vestimenta (aislamiento de la ropa y de la silla, en caso de que la persona trabaje sentada).

    Hablaremos de situación térmica satisfactoria y confortable cuando el valor del índice PMV esté entre -0,5 y +0,5. En otro caso, la situación será de disconfort, por lo que se deberían implantar medidas correctoras que mejoren la sensación térmica.
  • Porcentaje estimado de insatisfechos (PPD, predicted percentage dissatisfied). Mediante otro complejo cálculo a partir del índice PMV, se obtiene la predicción del porcentaje de personas que, probablemente, sentirán demasiado frío o demasiado calor en un ambiente determinado. Así, se considera que hasta el 10 % la situación es satisfactoria para la mayoría (con un 90 % de satisfechos) y que por encima del 10% de insatisfechos el ambiente térmico no es confortable.


Bienestar térmico local

Corresponde al percibido en una determinada parte del cuerpo, si bien cabe destacar que estas condiciones se manifiestan con mayor facilidad entre personas que desarrollan actividades ligeras o sedentarias, como las de oficina. La metodología permite calcular el índice de riesgo por disconfort local en 4 situaciones diferentes:

  • Corrientes de aire. Este índice predice la incomodidad provocada por corrientes de aire a la altura del cuello en actividades fundamentalmente sedentarias.
  • Diferencia vertical de la temperatura del aire. Este índice predice si la diferencia entre la temperatura del aire entre la cabeza y los tobillos, en posición sentada, puede dar lugar a incomodidad.
  • Suelos fríos o calientes: Este índice predice el disconfort provocado por suelos demasiado fríos o demasiado calientes, lo cual pueden acusarlo más aquellas personas que usen calzado ligero.
  • Asimetría de temperatura radiante, por techos y paredes frías o calientes. Este índice predice el disconfort en situaciones en las que no se produce una distribución uniforme de la transferencia de calor radiante entre dos planos, por ejemplo, derecha e izquierda, o superior e inferior. En el caso de oficinas, lo más frecuente es la existencia de ventanas frías o techos calientes a causa de sistemas de aislamiento deficientes.

Para agilizar el cálculo de los índices de riesgo propuestos en la norma UNE-EN ISO 7730:2006, podemos utilizar la aplicación del INSST Bienestar térmico global y local, disponible en versiones compatibles con los sistemas operativos IOS 2015 y Android. Este formato permite que pueda ser usada en ‘campo’ e introducir los parámetros online y, si se precisa, enviar posteriormente a un ordenador los datos consultados y calculados, lo que sin duda facilitará la elaboración del informe final.

De manera resumida, en el siguiente cuadro se muestran los valores límite de los parámetros que caracterizan el bienestar térmico global y local en oficinas:



Sin embargo, es probable que tras la aplicación de estas metodologías sigamos teniendo quejas por parte de algunos trabajadores de la oficina, a pesar de que los índices indiquen que las condiciones térmicas son óptimas. Y no debemos sorprendernos porque entra dentro de lo esperable. Por ejemplo, en condiciones de neutralidad térmica (PMV=0) se prevé un 5 % de insatisfechos. Perfectamente podemos hacer un símil con el popular dicho “nunca llueve a gusto de todos”.

Por ello, conviene complementar la evaluación objetiva anteriormente descrita con otra que cuantifique la subjetividad, por ejemplo, mediante encuestas que permitan indagar si perciben frío o calor en invierno o en verano, si la incomodidad es percibida en todo el cuerpo o solo en una parte (¿cuál?), si sospechan cuál puede ser la causa (¿cuál?), etc.


¿CÓMO CONSEGUIR EL CONFORT TÉRMICO?

En muchos casos, será el propio proceso de evaluación el que evidencie las causas del disconfort percibido por los trabajadores, las cuales podrían solventarse aplicando medidas técnicas como las que se describen a continuación:

  • En caso de disponer de equipo de climatización:
    - Regular los parámetros dentro de los rangos establecidos en la norma UNE-EN ISO 7730:2006.
    - Asegurar una adecuada renovación del aire.
  • Asegurar un correcto aislamiento de paredes, suelos, techos y ventanas.
  • Disponer de estores, cortinas o incluso toldos en ventanas, puertas acristaladas y claraboyas.
  • En los casos en los que sea posible, incorporar conceptos de arquitectura bioclimática como la ventilación cruzada, la cual permite ventilar, renovar y climatizar el aire sin necesidad de aire acondicionado.
  • Complementariamente, dentro de las medidas organizativas aplicables, caben destacar las siguientes:
  • Para el porcentaje residual de trabajadores insatisfechos, y a pesar de que el ambiente presente unas condiciones térmicas óptimas, medidas como permitir a los ocupantes que tengan libertad de cambiar su ubicación o poner a disposición cierta variedad de ambientes térmicos puede incrementar los niveles de confort generales.
  • Flexibilizar el dress code corporativo ha demostrado en numerosas empresas una mejora significativa en la sensación de confort de sus trabajadores. Sin duda, Silicon Valley ha sido precursor de este estilo de vestir más cómodo e informal, hasta el punto que uno de los valores fundamentales de Google reza que “puedes hablar en serio sin un traje”. Dicho esto, americanas y corbatas quedarían relegadas a ocasiones especiales, mientras que bermudas y otras prendas ligeras, preferentemente fabricadas en fibras naturales, así como sandalias y calzado deportivo, pasarían a convertirse en las opciones habituales.


CONCLUSIÓN

Como hemos comprobado, conseguir el confort térmico de toda la plantilla no va a ser una tarea sencilla. Sin embargo, una estrategia de actuación bien definida, basada en los resultados de las metodologías descritas en la norma UNE-EN ISO 7730:2006 y la información recogida en las encuestas de confort térmico percibido, favorecerá sin duda que la toma de decisiones sea más certera.

En todo caso, no quisiera acabar este artículo sin hablar de un concepto biológico importante relacionado con el confort térmico: la aclimatación.

Entendemos por aclimatación el proceso por el cual el organismo realiza adaptaciones fisiológicas para hacer frente a los cambios que se dan en el medio ambiente. Dicho esto, ¿sabes qué ocurre cuando se vive la mayor parte del tiempo en ambientes térmicos templados? Pues que la falta de adaptación convierte a las personas en térmicamente hipersensibles, lo que favorece que formen parte del 5 % de insatisfechos previsto en condiciones objetivas de neutralidad térmica. Mi recomendación de salud para vivir en un país como el nuestro, con 4 estaciones es que te acostumbres al calor y al sudor en verano, así como al frío y a la piel de gallina en invierno, y no aspires a vivir todo el año en manga corta.


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Avatar autorMaría Pilar Moreno Moreno
Técnica PRL especialista en ergonomía de la División de Servicios de Prevención de MC MUTUAL

Con la llegada del frío, las oficinas se convierten en un espacio donde a veces es muy difícil llegar a un consenso en la regulación del sistema de climatización o en la apertura de ventanas y puertas. En este artículo, Pilar Moreno nos da las claves para conseguirlo.
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¿QUÉ ES CONFORT TÉRMICO?

El confort térmico es una condición mental que expresa satisfacción con el ambiente mediante un proceso puramente subjetivo, por lo que la sensación percibida entre personas expuestas a idénticas condiciones puede diferir.

Un ambiente térmico insatisfactorio puede provocar una reducción del rendimiento físico e intelectual, malestar, irritabilidad y conflictos interpersonales. Quizás con esta introducción sea más fácil entender por qué en las oficinas, debido a las diferentes sensibilidades térmicas de sus ocupantes, a veces resulte tan difícil llegar a un consenso en la regulación del sistema de climatización o en la apertura de ventanas y puertas.


¿CÓMO EVALUAR EL CONFORT TÉRMICO?

Para evaluar de manera objetiva el grado de bienestar térmico de los espacios de trabajo los técnicos de prevención disponemos de la norma UNE-EN ISO 7730:2006, en la que se describen las metodologías que predicen el grado de confort de las personas expuestas a ambientes térmicos moderados.

Así, cuando hablamos de confort o bienestar térmico, se diferencia entre:


Bienestar térmico global

Corresponde al percibido en el cuerpo en su conjunto, y se cuantifica mediante los siguientes índices:

  • Voto medio estimado (PMV, predicted mean vote). Respecto a una escala de valoración de la sensación térmica de siete niveles (ver gráfico), este índice refleja el valor medio que daría un grupo numeroso de personas expuestas a las condiciones térmicas que se evalúan.


    La obtención del índice PMV se realiza a partir de un complejo cálculo para el cual es necesaria la determinación previa de las características ambientales del entorno (velocidad del aire, temperatura seca del aire, humedad relativa y temperatura radiante media), de la actividad (tasa metabólica) y de la vestimenta (aislamiento de la ropa y de la silla, en caso de que la persona trabaje sentada).

    Hablaremos de situación térmica satisfactoria y confortable cuando el valor del índice PMV esté entre -0,5 y +0,5. En otro caso, la situación será de disconfort, por lo que se deberían implantar medidas correctoras que mejoren la sensación térmica.
  • Porcentaje estimado de insatisfechos (PPD, predicted percentage dissatisfied). Mediante otro complejo cálculo a partir del índice PMV, se obtiene la predicción del porcentaje de personas que, probablemente, sentirán demasiado frío o demasiado calor en un ambiente determinado. Así, se considera que hasta el 10 % la situación es satisfactoria para la mayoría (con un 90 % de satisfechos) y que por encima del 10% de insatisfechos el ambiente térmico no es confortable.


Bienestar térmico local

Corresponde al percibido en una determinada parte del cuerpo, si bien cabe destacar que estas condiciones se manifiestan con mayor facilidad entre personas que desarrollan actividades ligeras o sedentarias, como las de oficina. La metodología permite calcular el índice de riesgo por disconfort local en 4 situaciones diferentes:

  • Corrientes de aire. Este índice predice la incomodidad provocada por corrientes de aire a la altura del cuello en actividades fundamentalmente sedentarias.
  • Diferencia vertical de la temperatura del aire. Este índice predice si la diferencia entre la temperatura del aire entre la cabeza y los tobillos, en posición sentada, puede dar lugar a incomodidad.
  • Suelos fríos o calientes: Este índice predice el disconfort provocado por suelos demasiado fríos o demasiado calientes, lo cual pueden acusarlo más aquellas personas que usen calzado ligero.
  • Asimetría de temperatura radiante, por techos y paredes frías o calientes. Este índice predice el disconfort en situaciones en las que no se produce una distribución uniforme de la transferencia de calor radiante entre dos planos, por ejemplo, derecha e izquierda, o superior e inferior. En el caso de oficinas, lo más frecuente es la existencia de ventanas frías o techos calientes a causa de sistemas de aislamiento deficientes.

Para agilizar el cálculo de los índices de riesgo propuestos en la norma UNE-EN ISO 7730:2006, podemos utilizar la aplicación del INSST Bienestar térmico global y local, disponible en versiones compatibles con los sistemas operativos IOS 2015 y Android. Este formato permite que pueda ser usada en ‘campo’ e introducir los parámetros online y, si se precisa, enviar posteriormente a un ordenador los datos consultados y calculados, lo que sin duda facilitará la elaboración del informe final.

De manera resumida, en el siguiente cuadro se muestran los valores límite de los parámetros que caracterizan el bienestar térmico global y local en oficinas:



Sin embargo, es probable que tras la aplicación de estas metodologías sigamos teniendo quejas por parte de algunos trabajadores de la oficina, a pesar de que los índices indiquen que las condiciones térmicas son óptimas. Y no debemos sorprendernos porque entra dentro de lo esperable. Por ejemplo, en condiciones de neutralidad térmica (PMV=0) se prevé un 5 % de insatisfechos. Perfectamente podemos hacer un símil con el popular dicho “nunca llueve a gusto de todos”.

Por ello, conviene complementar la evaluación objetiva anteriormente descrita con otra que cuantifique la subjetividad, por ejemplo, mediante encuestas que permitan indagar si perciben frío o calor en invierno o en verano, si la incomodidad es percibida en todo el cuerpo o solo en una parte (¿cuál?), si sospechan cuál puede ser la causa (¿cuál?), etc.


¿CÓMO CONSEGUIR EL CONFORT TÉRMICO?

En muchos casos, será el propio proceso de evaluación el que evidencie las causas del disconfort percibido por los trabajadores, las cuales podrían solventarse aplicando medidas técnicas como las que se describen a continuación:

  • En caso de disponer de equipo de climatización:
    - Regular los parámetros dentro de los rangos establecidos en la norma UNE-EN ISO 7730:2006.
    - Asegurar una adecuada renovación del aire.
  • Asegurar un correcto aislamiento de paredes, suelos, techos y ventanas.
  • Disponer de estores, cortinas o incluso toldos en ventanas, puertas acristaladas y claraboyas.
  • En los casos en los que sea posible, incorporar conceptos de arquitectura bioclimática como la ventilación cruzada, la cual permite ventilar, renovar y climatizar el aire sin necesidad de aire acondicionado.
  • Complementariamente, dentro de las medidas organizativas aplicables, caben destacar las siguientes:
  • Para el porcentaje residual de trabajadores insatisfechos, y a pesar de que el ambiente presente unas condiciones térmicas óptimas, medidas como permitir a los ocupantes que tengan libertad de cambiar su ubicación o poner a disposición cierta variedad de ambientes térmicos puede incrementar los niveles de confort generales.
  • Flexibilizar el dress code corporativo ha demostrado en numerosas empresas una mejora significativa en la sensación de confort de sus trabajadores. Sin duda, Silicon Valley ha sido precursor de este estilo de vestir más cómodo e informal, hasta el punto que uno de los valores fundamentales de Google reza que “puedes hablar en serio sin un traje”. Dicho esto, americanas y corbatas quedarían relegadas a ocasiones especiales, mientras que bermudas y otras prendas ligeras, preferentemente fabricadas en fibras naturales, así como sandalias y calzado deportivo, pasarían a convertirse en las opciones habituales.


CONCLUSIÓN

Como hemos comprobado, conseguir el confort térmico de toda la plantilla no va a ser una tarea sencilla. Sin embargo, una estrategia de actuación bien definida, basada en los resultados de las metodologías descritas en la norma UNE-EN ISO 7730:2006 y la información recogida en las encuestas de confort térmico percibido, favorecerá sin duda que la toma de decisiones sea más certera.

En todo caso, no quisiera acabar este artículo sin hablar de un concepto biológico importante relacionado con el confort térmico: la aclimatación.

Entendemos por aclimatación el proceso por el cual el organismo realiza adaptaciones fisiológicas para hacer frente a los cambios que se dan en el medio ambiente. Dicho esto, ¿sabes qué ocurre cuando se vive la mayor parte del tiempo en ambientes térmicos templados? Pues que la falta de adaptación convierte a las personas en térmicamente hipersensibles, lo que favorece que formen parte del 5 % de insatisfechos previsto en condiciones objetivas de neutralidad térmica. Mi recomendación de salud para vivir en un país como el nuestro, con 4 estaciones es que te acostumbres al calor y al sudor en verano, así como al frío y a la piel de gallina en invierno, y no aspires a vivir todo el año en manga corta.


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