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Riesgos de la exposición a la sílice
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Riesgos de la exposición a la sílice
Redacción 19/04/2022
Roadmap on carcinogens comparte información sobre el sílice cristalina, una sustancia natural a la que están expuestos 5 millones de trabajadores de la UE.
Riesgos de la exposición a la sílice

Se calcula que unos 5 millones de trabajadores de la Unión Europea están expuestos a la sílice cristalina. La mayoría de estas personas trabajan en el sector de la construcción o en la fabricación de productos utilizados en la construcción, como ladrillos, vidrio o cemento. Además, las personas que trabajan en estos sectores pertenecen, en su mayoría, a pequeñas empresas que emplean a menos de 10 personas.

Después del amianto, la sílice es la sustancia de mayor riesgo para los trabajadores de la construcción. Al ser un polvo muy fino que se transmite por el aire, su exposición prolongada puede provocar cáncer de pulmón y otras enfermedades respiratorias graves. El polvo de sílice está clasificado como carcinógeno del Grupo 1 por la International Agency for Research on Cancer (IARC), lo que significa que se considera comprobado que puede causar cáncer en los seres humanos.


¿Qué es la sílice?

La sílice es una sustancia natural que se encuentra en distintas cantidades en la mayoría de rocas, la arena y la arcilla. La sílice es también uno de los principales componentes de los materiales de construcción, como ladrillos, baldosas, paneles de yeso, piedra, hormigón, asfalto y mortero.

Los materiales que contienen sílice cristalina no son peligrosos a menos que se alteren, generando partículas de pequeño tamaño que pueden entrar en los pulmones ("sílice cristalina respirable"). Por ejemplo, la voladura, el corte, el astillado, la perforación y la molienda de materiales que contienen sílice pueden generar polvo de sílice, muy peligroso para la salud.


¿Dónde ocurren los riesgos?

La exposición al polvo de sílice se produce en la construcción y en muchas industrias. La sílice cristalina respirable se genera en sectores en los que se realizan operaciones de alta energía, como el corte, el aserrado, la perforación y la trituración de piedra, roca, hormigón, ladrillo, bloque y mortero, así como cuando se utiliza arena industrial. Actividades como el chorreado de arena; el aserrado de ladrillos u hormigón; el lijado o taladrado de paredes de hormigón; la molienda de mortero; la fabricación de ladrillos, bloques de hormigón o productos cerámicos, y el corte o trituración de piedra generan polvo respirable. O también la manipulación, mezcla o paleo de materiales secos que incluyan sílice.

Los trabajadores más expuestos son los que se ocupan del chorreado abrasivo, operarios de fabricación de ladrillos, hormigón o baldosas, albañiles, ceramistas y alfareros, operarios de hormigón, y operarios de trituración y molienda.

El polvo también puede volver a pasarse al aire cuando es perturbado por los vehículos o el viento y, de este modo, exponer a otras personas en la obra.


¿Cuáles son los síntomas que produce?

Cuando los trabajadores inhalan sílice cristalina, el tejido pulmonar reacciona desarrollando nódulos fibróticos y cicatrices alrededor de las partículas de sílice. La causa más probable es que, cuando el polvo se deposita en los pulmones, su toxicidad dificulta su eliminación por parte de las células de defensa naturales del organismo, por lo que permanece allí, provocando una inflamación persistente.

Esta inflamación constante puede dañar el ADN de las células pulmonares y provocar, en algunas personas, cáncer de pulmón. El periodo de latencia entre la exposición y el cáncer de pulmón relacionado con la sílice puede ser de 10 a 20 años.


Las mujeres también están expuestas a sílice ¿Hay diferencias de género?

Las mujeres, a pesar de no estar visibilizadas, también están expuestas a sílice en el trabajo. Algunos pocos estudios, la mayoría de finales del siglo pasado, abarcan el tema. Las conclusiones son poco claras y no llegan a concluir si las diferencias observadas en el desarrollo de la enfermedad son causadas por la segregación laboral, ya que hombres y mujeres trabajan en sectores distintos y, dentro de un mismo sector, suelen desarrollas distintas tareas.

Tampoco queda claro si hay algún componente relacionado con el género que cause diferencias entre ambos géneros ante la misma exposición a sílice.


¿Qué se puede hacer para prevenir la exposición?

  • Realizar las mediciones de exposición adecuadas de forma continua para saber cuándo deben tomarse medidas.
  • Investigar si los trabajadores informan de primeros síntomas (los trabajadores deben conocer los efectos potenciales de la exposición).
  • Incluir en las investigaciones la variable del género para determinar si hay o no diferencias para una misma exposición.
  • La mejor solución es controlar la exposición, por ejemplo, aplicando controles técnicos como la humectación de las operaciones de trabajo o el uso de sistemas de extracción localizada (como aspiradoras) para prevenir al máximo que el polvo que contiene sílice pase al aire.
  • Los equipos de protección respiratoria , diseñados para proteger al usuario de la inhalación de polvos, humos, vapores o gases nocivos, solo deben utilizarse como último recurso. Sin embargo, para algunos trabajos o tareas el equipo de protección respiratoria puede ser la única solución viable.

Consulta buenas prácticas sobre sílice


Fuente | Roadmap on carcinogens

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Riesgos de la exposición a la sílice
Redacción -
Roadmap on carcinogens comparte información sobre el sílice cristalina, una sustancia natural a la que están expuestos 5 millones de trabajadores de la UE.
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Se calcula que unos 5 millones de trabajadores de la Unión Europea están expuestos a la sílice cristalina. La mayoría de estas personas trabajan en el sector de la construcción o en la fabricación de productos utilizados en la construcción, como ladrillos, vidrio o cemento. Además, las personas que trabajan en estos sectores pertenecen, en su mayoría, a pequeñas empresas que emplean a menos de 10 personas.

Después del amianto, la sílice es la sustancia de mayor riesgo para los trabajadores de la construcción. Al ser un polvo muy fino que se transmite por el aire, su exposición prolongada puede provocar cáncer de pulmón y otras enfermedades respiratorias graves. El polvo de sílice está clasificado como carcinógeno del Grupo 1 por la International Agency for Research on Cancer (IARC), lo que significa que se considera comprobado que puede causar cáncer en los seres humanos.


¿Qué es la sílice?

La sílice es una sustancia natural que se encuentra en distintas cantidades en la mayoría de rocas, la arena y la arcilla. La sílice es también uno de los principales componentes de los materiales de construcción, como ladrillos, baldosas, paneles de yeso, piedra, hormigón, asfalto y mortero.

Los materiales que contienen sílice cristalina no son peligrosos a menos que se alteren, generando partículas de pequeño tamaño que pueden entrar en los pulmones ("sílice cristalina respirable"). Por ejemplo, la voladura, el corte, el astillado, la perforación y la molienda de materiales que contienen sílice pueden generar polvo de sílice, muy peligroso para la salud.


¿Dónde ocurren los riesgos?

La exposición al polvo de sílice se produce en la construcción y en muchas industrias. La sílice cristalina respirable se genera en sectores en los que se realizan operaciones de alta energía, como el corte, el aserrado, la perforación y la trituración de piedra, roca, hormigón, ladrillo, bloque y mortero, así como cuando se utiliza arena industrial. Actividades como el chorreado de arena; el aserrado de ladrillos u hormigón; el lijado o taladrado de paredes de hormigón; la molienda de mortero; la fabricación de ladrillos, bloques de hormigón o productos cerámicos, y el corte o trituración de piedra generan polvo respirable. O también la manipulación, mezcla o paleo de materiales secos que incluyan sílice.

Los trabajadores más expuestos son los que se ocupan del chorreado abrasivo, operarios de fabricación de ladrillos, hormigón o baldosas, albañiles, ceramistas y alfareros, operarios de hormigón, y operarios de trituración y molienda.

El polvo también puede volver a pasarse al aire cuando es perturbado por los vehículos o el viento y, de este modo, exponer a otras personas en la obra.


¿Cuáles son los síntomas que produce?

Cuando los trabajadores inhalan sílice cristalina, el tejido pulmonar reacciona desarrollando nódulos fibróticos y cicatrices alrededor de las partículas de sílice. La causa más probable es que, cuando el polvo se deposita en los pulmones, su toxicidad dificulta su eliminación por parte de las células de defensa naturales del organismo, por lo que permanece allí, provocando una inflamación persistente.

Esta inflamación constante puede dañar el ADN de las células pulmonares y provocar, en algunas personas, cáncer de pulmón. El periodo de latencia entre la exposición y el cáncer de pulmón relacionado con la sílice puede ser de 10 a 20 años.


Las mujeres también están expuestas a sílice ¿Hay diferencias de género?

Las mujeres, a pesar de no estar visibilizadas, también están expuestas a sílice en el trabajo. Algunos pocos estudios, la mayoría de finales del siglo pasado, abarcan el tema. Las conclusiones son poco claras y no llegan a concluir si las diferencias observadas en el desarrollo de la enfermedad son causadas por la segregación laboral, ya que hombres y mujeres trabajan en sectores distintos y, dentro de un mismo sector, suelen desarrollas distintas tareas.

Tampoco queda claro si hay algún componente relacionado con el género que cause diferencias entre ambos géneros ante la misma exposición a sílice.


¿Qué se puede hacer para prevenir la exposición?

  • Realizar las mediciones de exposición adecuadas de forma continua para saber cuándo deben tomarse medidas.
  • Investigar si los trabajadores informan de primeros síntomas (los trabajadores deben conocer los efectos potenciales de la exposición).
  • Incluir en las investigaciones la variable del género para determinar si hay o no diferencias para una misma exposición.
  • La mejor solución es controlar la exposición, por ejemplo, aplicando controles técnicos como la humectación de las operaciones de trabajo o el uso de sistemas de extracción localizada (como aspiradoras) para prevenir al máximo que el polvo que contiene sílice pase al aire.
  • Los equipos de protección respiratoria , diseñados para proteger al usuario de la inhalación de polvos, humos, vapores o gases nocivos, solo deben utilizarse como último recurso. Sin embargo, para algunos trabajos o tareas el equipo de protección respiratoria puede ser la única solución viable.

Consulta buenas prácticas sobre sílice


Fuente | Roadmap on carcinogens