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Colección casos prácticos MC. Radiaciones wifi
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Artículo
Colección casos prácticos MC
Radiaciones wifi
Redacción
MC MUTUAL
10/02/2022
Colección casos prácticos MC. Radiaciones wifi

DESCRIPCIÓN

En una empresa con un gran número de oficinas, un trabajador manifiesta que se siente mal y con síntomas atípicos como cansancio y dolor de cabeza. Relaciona estos síntomas con la presencia de varios dispositivos rúters wifi que se encuentran en los pasillos de las oficinas.

A raíz de ello, la empresa realiza una serie de mediciones en los pasillos donde se encuentran los rúters. A unos 1,5 m de distancia de los dispositivos, los niveles registrados se encuentran en el rango < 1 V/m – 2 V/m del campo eléctrico (~0,2 – 1.1 µW/cm2).

¿Es posible que estos niveles electromagnéticos generados por los rúters wifi sean el factor causante de los síntomas atípicos del trabajador?


ANÁLISIS


Qué es wifi

Wifi es el término utilizado para una red de área local inalámbrica (WLAN) que permite la interconexión inalámbrica de dispositivos electrónicos como ordenadores, tablets e impresoras, de tal forma que pueden conectarse entre sí o a internet a través de un punto de acceso de red inalámbrica (por ejemplo, rúter o enrutador).

Acorde con el estándar IEEE 802.111, los rúters wifi operan, dentro de los campos electromagnéticos, en la banda de frecuencias de 2.4 GHz o de 5 GHz, que pertenecen a las frecuencias de radiaciones denominadas microondas.


Exposición

En general, el nivel de la exposición a radiaciones electromagnéticas depende de la intensidad con que la fuente emite las radiaciones y la distancia entre la persona y la fuente. La intensidad disminuye exponencialmente a medida que aumenta la distancia a la fuente. En la proximidad de una fuente que emite radiaciones wifi, serán las partes del cuerpo más cercanas a la fuente las que reciban una mayor exposición. En cambio, cuanto más alejado de la fuente, la exposición afectará por igual a todo el cuerpo, pero con una intensidad inferior.


Efectos biológicos

En los últimos años, se han publicado un gran número de estudios que abarcan la relación entre las radiaciones electromagnéticas en el espectro de 100 KHz – 300 GHz y los efectos biológicos. Es importante señalar que la manifestación de cambios biológicos en el organismo no implica en sí mismo un efecto adverso para la salud.

La Comisión Internacional especializada en Protección de Radiación no Ionizante (ICNIRP) ha publicado recientemente una actualización de directrices para limitar la exposición a radiaciones electromagnéticas en el rango de 100 kHz a 300 GHz2. Para ello, se ha realizado una revisión exhaustiva de la literatura científica. Asimismo, ha publicado en su página web una nota técnica respecto a la exposición y efectos biológicos por exposición a radiaciones emitidas por dispositivos wifi3.

Otros efectos, como la estimulación nerviosa, están relacionados con la exposición a radiaciones electromagnéticas con frecuencias inferiores de 10 MHz. Y algunos estudios in vitro han reportado cambios en la permeabilidad de membranas celulares por exposición a microondas (18 GHz) pero con niveles muy elevados, que superan con creces los valores límite establecidos para proteger contra los efectos térmicos. El ICNIRP llegó a la conclusión de que el efecto adverso potencial por exposición a radiaciones de tipo microondas es el efecto térmico, es decir, el aumento de la temperatura en el tejido expuesto.

Según el ICNIRP, los estudios publicados no han podido demostrar que los efectos como dolores de cabeza, dificultad para concentrarse, calidad del sueño y la función cognitiva tengan una relación con campos de alta frecuencia. El único hallazgo observado consiste en un pequeño efecto sobre la actividad cerebral medida por electroencefalografía (EEG). Sin embargo, la implicación biológica de estos pequeños cambios no está clara. Por ejemplo, no se ha demostrado que afecten a la calidad del sueño ni que estén asociados con otros efectos adversos para la salud.


Hipersensibilidad electromagnética (EHS)

La ICNIRP opina que, aunque hay una serie de personas que experimentan síntomas físicos inespecíficos (dolor de cabeza, fatiga o mareos) posiblemente causados por la exposición a los campos electromagnéticos emitidos por dispositivos inalámbricos, no hay evidencia de que esta relación realmente exista. La organización considera que los estudios realizados sobre este tema apuntan a que los síntomas son causados por la creencia de que existe una exposición a campos electromagnéticos, lo que se conoce como efecto nocebo. Las personas que creen que se ven afectadas negativamente por las radiaciones pueden ser tratadas como parte del público en general, en términos de aplicación de los valores límite de referencia de exposición, es decir, se les aplica valores más restrictivos similares a los que se pueden encontrar en la calle o en el ámbito de la vida personal.


Valores de referencia

La ICNIRP concluye que los niveles de exposición más bajos que pueden causar un efecto adverso sobre la salud son aquellos relacionados con el calentamiento generalizado en todo el cuerpo o calentamiento localizado. Dicha conclusión, recogida en su publicación de 1998, ha sido retomada en la Directiva Europea 2013/35/UE, que a su vez ha sido incorporada en el RD 299/2016, determinando los valores límite de exposición (VLE).

Los VLE, expresados como la velocidad a la que un tejido absorbe energía, contemplan factores de seguridad que tienen en cuenta la variabilidad biológica en la población (p. ej., edad o sexo), la variación en las condiciones de referencia (p. ej., temperatura del tejido) y la variación en los factores ambientales (p. ej., temperatura del aire, humedad o ropa), incertidumbre dosimétrica asociada a la derivación de los valores de exposición. Los VLE correspondientes a microondas están relacionados con el aumento de temperatura generalizado del cuerpo, el calentamiento localizado de cabeza y tronco, y el calentamiento localizado de las extremidades, parámetros difícilmente medibles. Por este motivo, se han definido niveles de actuación (NA) que pueden medirse (o calcularse) con cierta facilidad. Los valores NA se derivan de los VLE y se basan en supuestos conservadores, de manera que su cumplimiento garantizará el cumplimiento del VLE correspondiente.
 

Tabla 1. Niveles de acción (NA) relevantes para las radiaciones emitidas por dispositivos wifi


Debido al desarrollo creciente de tecnologías y dispositivos que utilizan radiaciones de radiofrecuencia, y también de publicaciones científicas relevantes sobre los efectos adversos en la salud, la ICNIRP ha actualizado los valores de referencia publicados en 1998 para este tipo de radiaciones. Los nuevos valores relacionados con las radiaciones que emiten dispositivos wifi no distinguen entre valores para los campos eléctricos y magnéticos, sino que se basan en la cantidad de energía por superficie (véase Tabla 22).


Tabla 2. Valores de referencia de exposición, promedios de 30 minutos, para las radiaciones en el rango de >2 – 300 GHz de ICNIRP2.


El nivel de exposición de la población general varía según el uso de los móviles y de la presencia en su proximidad de los dispositivos wifi que pueden estar tanto en el trabajo como en el hogar. A ello se debe añadir la exposición por repetidores o antenas de teléfono móviles que emiten radiofrecuencias en el rango de aproximadamente entre 0.8 – 3 GHz. Según la información del Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital5, los niveles registrados en diferentes barrios de la ciudad de Barcelona oscilan entre 0.03 – 10 (µW/cm2). Hay grupos de científicos que opinan que los valores de referencia actuales no son suficientemente restrictivos, considerando que no toman en cuenta que la exposición a radiofrecuencias, incluyendo las microondas, pueden producir cambios en la función de la membrana celular, comunicación celular, metabolismo celular y la activación de protooncogenes. Por ello, proponen un valor de referencia de 0,1 μW/cm2 (= 0,001 W/m2~ 0,61 V/m) para la población en general4.


CONCLUSIÓN

Los niveles registrados en la cercanía de los rúters wifi instalados en los pasillos (~0,2 – 1.1 µW/cm2) son muy inferiores a los niveles de acción definidos en el RD 299/2016 y de los límites recomendados por la ICNIRP. La exposición para los empleados en las oficinas será aún menor por la mayor distancia a los rúters wifi en relación con los puntos de muestreo. Comparando los niveles medidos con los niveles registrados en la ciudad, a los que estaría expuesto el público en general, se puede observar que están en el mismo rango.

De todo lo anterior, se puede concluir que los problemas de salud manifestados por el trabajador posiblemente sean debidos a otros factores tales como la calidad del aire interior y la carga estática del mobiliario y/o equipos.


Si tienes más preguntas sobre este caso, puedes ponerte en contacto con nosotros a través del formulario de contacto.


Licencia de Creative Commons

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Referencias

Icono referencia 1. AENOR. EEE Standard for Information Technology--Telecommunications and Information Exchange between Systems--Local and Metropolitan Area Networks-Specific Requirements--Part 11: Wireless LAN Medium Access Control (MAC) and Physical Layer (PHY) Specifications (IEEE 802.11: 2021).

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Colección casos prácticos MC
Radiaciones wifi
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MC MUTUAL

Un trabajador de una emprea tiene cansancio y dolor de cabeza y los relaciona con la presencia de rúters wifi. ¿Es posible que los niveles electromagnéticos generados por los rúters wifi sean el factor causante? Nuevo artículo de la colección 'Casos prácticos MC'.
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DESCRIPCIÓN

En una empresa con un gran número de oficinas, un trabajador manifiesta que se siente mal y con síntomas atípicos como cansancio y dolor de cabeza. Relaciona estos síntomas con la presencia de varios dispositivos rúters wifi que se encuentran en los pasillos de las oficinas.

A raíz de ello, la empresa realiza una serie de mediciones en los pasillos donde se encuentran los rúters. A unos 1,5 m de distancia de los dispositivos, los niveles registrados se encuentran en el rango < 1 V/m – 2 V/m del campo eléctrico (~0,2 – 1.1 µW/cm2).

¿Es posible que estos niveles electromagnéticos generados por los rúters wifi sean el factor causante de los síntomas atípicos del trabajador?


ANÁLISIS


Qué es wifi

Wifi es el término utilizado para una red de área local inalámbrica (WLAN) que permite la interconexión inalámbrica de dispositivos electrónicos como ordenadores, tablets e impresoras, de tal forma que pueden conectarse entre sí o a internet a través de un punto de acceso de red inalámbrica (por ejemplo, rúter o enrutador).

Acorde con el estándar IEEE 802.111, los rúters wifi operan, dentro de los campos electromagnéticos, en la banda de frecuencias de 2.4 GHz o de 5 GHz, que pertenecen a las frecuencias de radiaciones denominadas microondas.


Exposición

En general, el nivel de la exposición a radiaciones electromagnéticas depende de la intensidad con que la fuente emite las radiaciones y la distancia entre la persona y la fuente. La intensidad disminuye exponencialmente a medida que aumenta la distancia a la fuente. En la proximidad de una fuente que emite radiaciones wifi, serán las partes del cuerpo más cercanas a la fuente las que reciban una mayor exposición. En cambio, cuanto más alejado de la fuente, la exposición afectará por igual a todo el cuerpo, pero con una intensidad inferior.


Efectos biológicos

En los últimos años, se han publicado un gran número de estudios que abarcan la relación entre las radiaciones electromagnéticas en el espectro de 100 KHz – 300 GHz y los efectos biológicos. Es importante señalar que la manifestación de cambios biológicos en el organismo no implica en sí mismo un efecto adverso para la salud.

La Comisión Internacional especializada en Protección de Radiación no Ionizante (ICNIRP) ha publicado recientemente una actualización de directrices para limitar la exposición a radiaciones electromagnéticas en el rango de 100 kHz a 300 GHz2. Para ello, se ha realizado una revisión exhaustiva de la literatura científica. Asimismo, ha publicado en su página web una nota técnica respecto a la exposición y efectos biológicos por exposición a radiaciones emitidas por dispositivos wifi3.

Otros efectos, como la estimulación nerviosa, están relacionados con la exposición a radiaciones electromagnéticas con frecuencias inferiores de 10 MHz. Y algunos estudios in vitro han reportado cambios en la permeabilidad de membranas celulares por exposición a microondas (18 GHz) pero con niveles muy elevados, que superan con creces los valores límite establecidos para proteger contra los efectos térmicos. El ICNIRP llegó a la conclusión de que el efecto adverso potencial por exposición a radiaciones de tipo microondas es el efecto térmico, es decir, el aumento de la temperatura en el tejido expuesto.

Según el ICNIRP, los estudios publicados no han podido demostrar que los efectos como dolores de cabeza, dificultad para concentrarse, calidad del sueño y la función cognitiva tengan una relación con campos de alta frecuencia. El único hallazgo observado consiste en un pequeño efecto sobre la actividad cerebral medida por electroencefalografía (EEG). Sin embargo, la implicación biológica de estos pequeños cambios no está clara. Por ejemplo, no se ha demostrado que afecten a la calidad del sueño ni que estén asociados con otros efectos adversos para la salud.


Hipersensibilidad electromagnética (EHS)

La ICNIRP opina que, aunque hay una serie de personas que experimentan síntomas físicos inespecíficos (dolor de cabeza, fatiga o mareos) posiblemente causados por la exposición a los campos electromagnéticos emitidos por dispositivos inalámbricos, no hay evidencia de que esta relación realmente exista. La organización considera que los estudios realizados sobre este tema apuntan a que los síntomas son causados por la creencia de que existe una exposición a campos electromagnéticos, lo que se conoce como efecto nocebo. Las personas que creen que se ven afectadas negativamente por las radiaciones pueden ser tratadas como parte del público en general, en términos de aplicación de los valores límite de referencia de exposición, es decir, se les aplica valores más restrictivos similares a los que se pueden encontrar en la calle o en el ámbito de la vida personal.


Valores de referencia

La ICNIRP concluye que los niveles de exposición más bajos que pueden causar un efecto adverso sobre la salud son aquellos relacionados con el calentamiento generalizado en todo el cuerpo o calentamiento localizado. Dicha conclusión, recogida en su publicación de 1998, ha sido retomada en la Directiva Europea 2013/35/UE, que a su vez ha sido incorporada en el RD 299/2016, determinando los valores límite de exposición (VLE).

Los VLE, expresados como la velocidad a la que un tejido absorbe energía, contemplan factores de seguridad que tienen en cuenta la variabilidad biológica en la población (p. ej., edad o sexo), la variación en las condiciones de referencia (p. ej., temperatura del tejido) y la variación en los factores ambientales (p. ej., temperatura del aire, humedad o ropa), incertidumbre dosimétrica asociada a la derivación de los valores de exposición. Los VLE correspondientes a microondas están relacionados con el aumento de temperatura generalizado del cuerpo, el calentamiento localizado de cabeza y tronco, y el calentamiento localizado de las extremidades, parámetros difícilmente medibles. Por este motivo, se han definido niveles de actuación (NA) que pueden medirse (o calcularse) con cierta facilidad. Los valores NA se derivan de los VLE y se basan en supuestos conservadores, de manera que su cumplimiento garantizará el cumplimiento del VLE correspondiente.
 

Tabla 1. Niveles de acción (NA) relevantes para las radiaciones emitidas por dispositivos wifi


Debido al desarrollo creciente de tecnologías y dispositivos que utilizan radiaciones de radiofrecuencia, y también de publicaciones científicas relevantes sobre los efectos adversos en la salud, la ICNIRP ha actualizado los valores de referencia publicados en 1998 para este tipo de radiaciones. Los nuevos valores relacionados con las radiaciones que emiten dispositivos wifi no distinguen entre valores para los campos eléctricos y magnéticos, sino que se basan en la cantidad de energía por superficie (véase Tabla 22).


Tabla 2. Valores de referencia de exposición, promedios de 30 minutos, para las radiaciones en el rango de >2 – 300 GHz de ICNIRP2.


El nivel de exposición de la población general varía según el uso de los móviles y de la presencia en su proximidad de los dispositivos wifi que pueden estar tanto en el trabajo como en el hogar. A ello se debe añadir la exposición por repetidores o antenas de teléfono móviles que emiten radiofrecuencias en el rango de aproximadamente entre 0.8 – 3 GHz. Según la información del Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital5, los niveles registrados en diferentes barrios de la ciudad de Barcelona oscilan entre 0.03 – 10 (µW/cm2). Hay grupos de científicos que opinan que los valores de referencia actuales no son suficientemente restrictivos, considerando que no toman en cuenta que la exposición a radiofrecuencias, incluyendo las microondas, pueden producir cambios en la función de la membrana celular, comunicación celular, metabolismo celular y la activación de protooncogenes. Por ello, proponen un valor de referencia de 0,1 μW/cm2 (= 0,001 W/m2~ 0,61 V/m) para la población en general4.


CONCLUSIÓN

Los niveles registrados en la cercanía de los rúters wifi instalados en los pasillos (~0,2 – 1.1 µW/cm2) son muy inferiores a los niveles de acción definidos en el RD 299/2016 y de los límites recomendados por la ICNIRP. La exposición para los empleados en las oficinas será aún menor por la mayor distancia a los rúters wifi en relación con los puntos de muestreo. Comparando los niveles medidos con los niveles registrados en la ciudad, a los que estaría expuesto el público en general, se puede observar que están en el mismo rango.

De todo lo anterior, se puede concluir que los problemas de salud manifestados por el trabajador posiblemente sean debidos a otros factores tales como la calidad del aire interior y la carga estática del mobiliario y/o equipos.


Si tienes más preguntas sobre este caso, puedes ponerte en contacto con nosotros a través del formulario de contacto.


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