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¿Te alimentas de manera sostenible?
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¿Te alimentas de manera sostenible?
Avatar autor Natàlia Gimferrer
Técnica de promoción de la salud de MC MUTUAL
01/06/2022
¿Te alimentas de manera sostenible?

Una alimentación saludable es aquella que aporta todos los alimentos necesarios para cubrir las necesidades nutricionales de los individuos desde que nacen hasta que mueren. Sin embargo, el impacto positivo o negativo de la manera de alimentarse, no solo afecta al organismo, sino que también afecta a nuestro entorno. Ahora sabemos que la forma que elegimos para alimentarnos influye en el medio ambiente y, una buena decisión, no solo será buena para tu organismo, sino también para el medio ambiente.

El objetivo de la alimentación sostenible es, además de garantizar la salud de las personas, promover una producción y consumo responsable que genere un impacto ambiental reducido, lo cual ayuda con los efectos del cambio climático, respeta la biodiversidad y protege los ecosistemas terrestres y marinos. Es decir, la finalidad última es reducir al máximo la huella ambiental.


MÁS HABITANTES, MÁS DEMANDA DE ALIMENTOS

Se prevé que en el mundo habrá más de 9.000 millones de habitantes de aquí a 2050. Este aumento de la población conlleva, de manera indiscutible, a un incremento en la demanda de alimentos. Para poder seguir ofreciendo alimentos saludables a las generaciones que nos siguen, se debe, en primera instancia, reducir lo más posible el impacto ambiental y, segundo, adoptar un modelo de producción de alimentos más sostenible y cambiar, si cabe, nuestros hábitos alimentarios.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) define a las dietas sostenibles como dietas con un impacto ambiental reducido, conformes a las orientaciones nutricionales en vigor, a la vez que asequibles, accesibles y culturalmente aceptables. Entonces, ¿qué cambios se deben introducir para ayudar a reducir este impacto ambiental? Te damos los puntos más destacados.


1. Reducir el consumo

Actualmente, hay una tendencia a nivel mundial a consumir alimentos en exceso, pese a que muchas personas siguen padeciendo hambre en todo el mundo y a que un gran porcentaje de la población sufre de sobrepeso u obesidad. Hay que comer solo lo necesario, pero muchas veces comemos en exceso por varios motivos: el impacto de la publicidad, una mala gestión emocional, malos hábitos alimenticios, ideas culturales, etc. El exceso de consumo contribuye al aumento de los casos de sobrepeso y obesidad, a la vez que genera una demanda innecesaria del aumento de la producción agrícola y ganadera y, por consiguiente, un mayor impacto ambiental.


2. Controla el consumo de carne animal (pero consúmelo)

En general, la producción de alimentos de origen animal requiere una mayor cantidad de recursos que la producción de alimentos de origen vegetal y tiene un mayor impacto ambiental. Sin embargo, es un alimento muy necesario y saludable que no debes dejar de consumir, si este es tu deseo. Elige productos de origen animal más sostenibles como las aves de corral o el pescado de origen sostenible, y prioriza siempre alimentos ecológicos o de animales alimentados con pasto y criados en libertad.


3. Consume frutas y verduras

Son y serán siempre las reinas de los alimentos. Prioriza los vegetales, por ser saludables y porque tienen un mínimo impacto en la tierra. Además, las dietas ricas en alimentos vegetales también están relacionadas con un menor riesgo de hipertensión, accidente cerebrovascular, diabetes de tipo 2 y ciertos tipos de cáncer.


4. Introduce fuentes de proteína vegetal

Opta por obtener la proteína de fuentes vegetales. Las legumbres y los frutos secos son una excelente fuente de proteína que, con una cantidad adecuada diaria, te proporcionan toda la energía y nutrientes que necesitas sin tener que recurrir a la proteína animal, si este es tu deseo. Sin embargo, se debe tener mucho cuidado y asegurarse que el aporte de proteínas es suficiente.


5. Consume alimentos de temporada

Respeta los tiempos de los alimentos. Los alimentos de temporada, no solo gozan de mejores cualidades nutricionales, sino que además son más sostenibles y económicos y, además de favorecer a la economía local, ayudan a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y a la sostenibilidad de la tierra.


6. Apuesta por el comercio de proximidad

Se trata de consumir productos fabricados en tu entorno, ciudad o país, porque así se reduce el impacto ambiental e incentiva la economía local. Los mercados y tiendas de barrio suelen tener productos locales que garantizan que son de proximidad y que el impacto que generan en el planeta, hasta llegar a tus manos, ha sido el mínimo. En todo caso, es importante destacar que este factor es positivo solo si los productos en cuestión son de temporada en el lugar donde se compran.


7. Elige productos a granel y despide los envasados

Esta es una mejor opción a la hora de realizar la compra, puesto que los productos a granel disminuyen el impacto del envasado. Sin embargo, en ocasiones los productos a granel pueden ser más perecederos y, por lo tanto, deben conservarse de forma adecuada para evitar el desperdicio de alimentos.


8. Prioriza siempre la calidad

¿Cómo? Reduce el consumo de alimentos procesados, apuesta por la agricultura ecológica, opta por la carne de producción extensiva o el pescado de reservas sostenibles y compra tus alimentos en establecimientos próximos, que sepas de donde vienen sus productos.


9. Planifícate

Es importante saber lo que vas a consumir para comprar solo la cantidad que gastes y, de este modo, evitar el despilfarro. Si al final de la semana te ha sobrado comida, no la tires, podrás encontrar en libros e Internet una gran cantidad de consejos y recetas para aprovechar hasta el último trozo de pan.


10. Educa a los más pequeños

Reflexionar sobre el impacto que generamos en el planeta con nuestro consumo alimenticio es vital para poder tomar acción. Compartirlo con las personas de nuestro entorno, familiares, hijos, amigos… sobre todo los más pequeños, sumará fuerzas al objetivo final: reducir la huella ambiental.


Sistemas alimentarios sostenibles para una alimentación saludable (Organización Panamericana de la Salud)


Licencia de Creative Commons

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Una alimentación saludable es aquella que aporta todos los alimentos necesarios para cubrir las necesidades nutricionales de los individuos desde que nacen hasta que mueren. Sin embargo, el impacto positivo o negativo de la manera de alimentarse, no solo afecta al organismo, sino que también afecta a nuestro entorno. Ahora sabemos que la forma que elegimos para alimentarnos influye en el medio ambiente y, una buena decisión, no solo será buena para tu organismo, sino también para el medio ambiente.

El objetivo de la alimentación sostenible es, además de garantizar la salud de las personas, promover una producción y consumo responsable que genere un impacto ambiental reducido, lo cual ayuda con los efectos del cambio climático, respeta la biodiversidad y protege los ecosistemas terrestres y marinos. Es decir, la finalidad última es reducir al máximo la huella ambiental.


MÁS HABITANTES, MÁS DEMANDA DE ALIMENTOS

Se prevé que en el mundo habrá más de 9.000 millones de habitantes de aquí a 2050. Este aumento de la población conlleva, de manera indiscutible, a un incremento en la demanda de alimentos. Para poder seguir ofreciendo alimentos saludables a las generaciones que nos siguen, se debe, en primera instancia, reducir lo más posible el impacto ambiental y, segundo, adoptar un modelo de producción de alimentos más sostenible y cambiar, si cabe, nuestros hábitos alimentarios.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) define a las dietas sostenibles como dietas con un impacto ambiental reducido, conformes a las orientaciones nutricionales en vigor, a la vez que asequibles, accesibles y culturalmente aceptables. Entonces, ¿qué cambios se deben introducir para ayudar a reducir este impacto ambiental? Te damos los puntos más destacados.


1. Reducir el consumo

Actualmente, hay una tendencia a nivel mundial a consumir alimentos en exceso, pese a que muchas personas siguen padeciendo hambre en todo el mundo y a que un gran porcentaje de la población sufre de sobrepeso u obesidad. Hay que comer solo lo necesario, pero muchas veces comemos en exceso por varios motivos: el impacto de la publicidad, una mala gestión emocional, malos hábitos alimenticios, ideas culturales, etc. El exceso de consumo contribuye al aumento de los casos de sobrepeso y obesidad, a la vez que genera una demanda innecesaria del aumento de la producción agrícola y ganadera y, por consiguiente, un mayor impacto ambiental.


2. Controla el consumo de carne animal (pero consúmelo)

En general, la producción de alimentos de origen animal requiere una mayor cantidad de recursos que la producción de alimentos de origen vegetal y tiene un mayor impacto ambiental. Sin embargo, es un alimento muy necesario y saludable que no debes dejar de consumir, si este es tu deseo. Elige productos de origen animal más sostenibles como las aves de corral o el pescado de origen sostenible, y prioriza siempre alimentos ecológicos o de animales alimentados con pasto y criados en libertad.


3. Consume frutas y verduras

Son y serán siempre las reinas de los alimentos. Prioriza los vegetales, por ser saludables y porque tienen un mínimo impacto en la tierra. Además, las dietas ricas en alimentos vegetales también están relacionadas con un menor riesgo de hipertensión, accidente cerebrovascular, diabetes de tipo 2 y ciertos tipos de cáncer.


4. Introduce fuentes de proteína vegetal

Opta por obtener la proteína de fuentes vegetales. Las legumbres y los frutos secos son una excelente fuente de proteína que, con una cantidad adecuada diaria, te proporcionan toda la energía y nutrientes que necesitas sin tener que recurrir a la proteína animal, si este es tu deseo. Sin embargo, se debe tener mucho cuidado y asegurarse que el aporte de proteínas es suficiente.


5. Consume alimentos de temporada

Respeta los tiempos de los alimentos. Los alimentos de temporada, no solo gozan de mejores cualidades nutricionales, sino que además son más sostenibles y económicos y, además de favorecer a la economía local, ayudan a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y a la sostenibilidad de la tierra.


6. Apuesta por el comercio de proximidad

Se trata de consumir productos fabricados en tu entorno, ciudad o país, porque así se reduce el impacto ambiental e incentiva la economía local. Los mercados y tiendas de barrio suelen tener productos locales que garantizan que son de proximidad y que el impacto que generan en el planeta, hasta llegar a tus manos, ha sido el mínimo. En todo caso, es importante destacar que este factor es positivo solo si los productos en cuestión son de temporada en el lugar donde se compran.


7. Elige productos a granel y despide los envasados

Esta es una mejor opción a la hora de realizar la compra, puesto que los productos a granel disminuyen el impacto del envasado. Sin embargo, en ocasiones los productos a granel pueden ser más perecederos y, por lo tanto, deben conservarse de forma adecuada para evitar el desperdicio de alimentos.


8. Prioriza siempre la calidad

¿Cómo? Reduce el consumo de alimentos procesados, apuesta por la agricultura ecológica, opta por la carne de producción extensiva o el pescado de reservas sostenibles y compra tus alimentos en establecimientos próximos, que sepas de donde vienen sus productos.


9. Planifícate

Es importante saber lo que vas a consumir para comprar solo la cantidad que gastes y, de este modo, evitar el despilfarro. Si al final de la semana te ha sobrado comida, no la tires, podrás encontrar en libros e Internet una gran cantidad de consejos y recetas para aprovechar hasta el último trozo de pan.


10. Educa a los más pequeños

Reflexionar sobre el impacto que generamos en el planeta con nuestro consumo alimenticio es vital para poder tomar acción. Compartirlo con las personas de nuestro entorno, familiares, hijos, amigos… sobre todo los más pequeños, sumará fuerzas al objetivo final: reducir la huella ambiental.


Sistemas alimentarios sostenibles para una alimentación saludable (Organización Panamericana de la Salud)


Licencia de Creative Commons