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Al mal tiempo, más seguridad vial. Lluvia
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Al mal tiempo, más seguridad vial. Lluvia
Redacción 22/11/2021
Desglosamos los riesgos y consecuencias de diferentes fenómenos atmosféricos, así como las medidas preventivas previas y las que deberemos adoptar si ya nos encontramos en la situación específica.
Al mal tiempo, más seguridad vial. Lluvia

Todos conocemos la afirmación de que los fenómenos atmosféricos y la carretera no son buena combinación. De igual manera, todos sabemos que, según las condiciones atmosféricas existentes mientras circulamos por una carretera o vía, nuestra forma de conducir debe variar y que, además, se puede ver condicionada si nos ponemos nerviosos.

La probabilidad de materializarse un accidente cuando las inclemencias del tiempo son adversas es mayor, por lo que debemos respetar en mayor medida las recomendaciones específicas de seguridad vial para una conducción segura.

Como todos queremos que nuestro viaje sea de ida y vuelta, a partir de hoy desglosaremos los riesgos y consecuencias de diferentes fenómenos atmosféricos, así como las medidas preventivas previas y las que deberemos adoptar si ya nos encontramos en la situación específica. En la mayoría de las ocasiones, cuando hace mal tiempo o exceso de frío o calor, las inclemencias meteorológicas no se presentan aisladas, de modo que es importante, antes de salir a la carretera, leer todos aquellos consejos que suelen ir asociados a cada uno de ellos.

Los fenómenos que veremos son:

  • Lluvia 
  • Granizo
  • Nieve
  • Hielo
  • Niebla
  • Viento
  • Calima
  • Calor


LLUVIA

La lluvia es un fenómeno meteorológico que puede producirse en cualquier época del año. Su intensidad puede ir desde una simple llovizna a lluvias torrenciales, unidas a otros fenómenos como pueden ser el viento, la nieve o el granizo.

Riesgos y consecuencias:

  • Menor visibilidad por la lluvia y al empañarse las lunas del vehículo.
  • Asfalto deslizante que provoca una peor frenada, al ser menor la adherencia de los neumáticos con el suelo. Necesitaremos, por tanto, más tiempo y distancia para evitar una colisión. Mayor inestabilidad del vehículo en las curvas.
    El suelo puede estar resbaladizo tanto con las primeras gotas de lluvia, ya que estas se pueden mezclar con la grasa y polvo de la carretera, como con lluvia más intensa.
  • Hojas en el suelo que forman un manto deslizante, ya que retienen más el agua que el asfalto.
  • Desprendimientos de rocas o tierra, o socavones en la carretera por acumulación de agua o riadas.
  • Salida de la vía y colisión con otros vehículos.
  • Estrés al no controlar la situación por falta de visibilidad, por encontrarnos con corrientes de agua en la vía de circulación o al producirse aquaplaning.
  • Fatiga si se prolonga la situación y el viaje.

Medidas preventivas previas:

  • Aplazar el viaje si hay previsión de fuertes tormentas y si en la vía por donde se va a circular suele haber riadas.
  • El vehículo siempre debe estar preparado para este contratiempo y, por tanto, es fundamental que los neumáticos estén siempre en perfecto estado. Una presión y un dibujo adecuado nos garantizará que el vehículo se comporte de forma segura.
  • Otro elemento que debe estar siempre en perfectas condiciones en turismos, furgonetas y camiones, es el limpiaparabrisas. Observar el estado de las escobillas del limpiaparabrisas, el nivel del líquido del depósito y limpieza de las lunas. Estas son las tareas a realizar con asiduidad.
  • No olvidar el sistema de climatización, es necesario tenerlo a punto por si hay que desempañar las lunas.
  • Si vamos a coger nuestro vehículo, mantenernos siempre informados del tiempo para evitar sorpresas.
  • Recargar el móvil y llevar un cargador.
  • Si conducimos un vehículo de dos ruedas, mejor dejarlo aparcado y usar otro transporte más seguro.
  • Si tenemos que coger una moto, aplicar algún tratamiento antivaho a la visera del casco y llevar ropa aislante y con colores llamativos.

Medidas a adoptar cuando llueve:

  • Reducir la velocidad, siendo esta cada vez menor conforme sea más intensa la lluvia o esté asociada a otros fenómenos como el viento.
  • Aumentar la distancia de seguridad.
  • Evitar maniobras bruscas. Asfalto mojado y movimientos bruscos no son una buena combinación.
  • Si hay que frenar, hacerlo de forma suave y progresiva.
  • Comprobar, sobre todo cuando comience a llover, que los frenos responden. Si notamos que no funcionan correctamente, parar en el área de descanso, servicio o población más cercana y solicitar asistencia en carretera.
  • Utilizar el alumbrado de cruce.
  • Poner en marcha el limpiaparabrisas, si no dispone de detección automática de lluvia.
  • Si vamos a adelantar, aumentar la velocidad del limpiaparabrisas.
  • Para evitar que se empañen las lunas, la temperatura en el interior debería ser de 18-19 °C. Si la consideramos un poco baja, súbirla a 20-21 °C, no más.
  • Utilizar la calefacción con el aire acondicionado para desempañar las lunas, dirigiendo las toberas de ventilación hacia el parabrisas. Si el vehículo dispone de interruptor de desempañado rápido, accionarlo.
  • Si comienza a llover torrencialmente, lo mejor es buscar un área de servicio o población cercana y parar.
  • Tener cuidado con los charcos si vamos a gran velocidad, se puede producir aquaplaning y podemos salpicar a los vehículos o peatones que estén en las proximidades. Intentemos evitarlos, pero con precaución. Si no, aminoremos la velocidad y, una vez hayamos pasado, comprobemos que los frenos funcionan correctamente.
  • "Provocar molestias innecesarias a las personas", según el código de circulación es una infracción leve y puede ser sancionado. ¡Ojo con salpicar a peatones o conductores de vehículos de dos ruedas al pasar por un charco a gran velocidad!
  • Si vamos en vehículo de dos ruedas, cuidado con las líneas blancas laterales de la carretera y de los pasos de peatones, rejillas y tapas de alcantarillas, suelen estar resbaladizas por la lluvia.
  • Si el viaje se prolonga o nos sentimos cansados, parar para descansar antes de las dos horas recomendadas para viajes largos. Recordemos que con condiciones adversas estamos más tensos y nos fatigamos antes.
  • Cuando subamos a nuestro coche, furgoneta o camión, si llevamos las suelas de los zapatos mojadas, secarlas con la alfombrilla para evitar que resbale nuestro pie con los pedales.

No nos olvidemos de planificar nuestro viaje con antelación y de consultar las incidencias meteorológicas en tiempo real en la DGT o en METEOSAT.

Además, mantengamos la calma ante cualquier inclemencia del tiempo. Ya lo apunta el dicho, "nunca llueve a gusto de todos", y menos cuando conducimos, pero, con mayor precaución, sí puede llover a gusto de todos, incluso en la carretera.


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