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Adela Quinzá-Torroja, gerente del ISSGA: "La perspectiva de género es un principio transversal en todas las actuaciones que llevamos a cabo desde el Instituto"
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Entrevista
Adela Quinzá-Torroja, gerente del ISSGA: "La perspectiva de género es un principio transversal en todas las actuaciones que llevamos a cabo desde el Instituto"
05/05/2022
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Adela Quinzá-Torroja
Gerente del Instituto de Seguridade e Saúde Laboral de Galicia (ISSGA)

Adela Quinzá-Torroja es gerente del Instituto de Seguridade e Saúde Laboral de Galicia (ISSGA). Licenciada en Derecho por la Universidad de Santiago de Compostela, es funcionaria de carrera del cuerpo Superior de la Xunta de Galicia y tiene el diploma de Directiva de la Xunta. También tiene el Curso Superior de Relaciones Laborales del Consello Galego de Relacións Laborais (CGRL) y tiene el curso superior de PRL. Profesionalmente, ha estado siempre vinculada a la Administración de Galicia, donde ha ejercido diversos cargos.

Adela asumió el cargo de directora del ISSGA en 2009 y, en la actualidad, es su gerente. Hablamos con ella para que nos cuente qué es y de qué se encarga el Instituto, y de qué manera puede ayudar a las empresas, así como de otros temas relacionados con la seguridad y la salud en el trabajo.

 

Contáis con varios programas de actuación sobre las empresas para ayudarlas a mejorar las condiciones de trabajo. ¿Cómo los reciben? ¿Cuáles son los resultados?

Contamos con un Plan de actuación anual que recoge por fichas de actividades todo nuestro trabajo y que va desarrollando la Estrategia gallega en esta materia a medio plazo. Este documento tiene un valor añadido porque cuenta con la participación activa en el diseño y en la ejecución de las organizaciones empresariales y sindicales de Galicia, por ello es más fácil llegar y convencer al tejido productivo gallego.

En el plan se recogen, desde las actuaciones del observatorio, con estadísticas y estudios, la labor de investigación de la siniestralidad de accidentes y de enfermedades profesionales y sospechas, las colaboraciones con otras unidades directivas de la Xunta de Galicia, con otras administraciones o con los agentes sociales, hasta los programas específicos de reducción la siniestralidad y mejora de la gestión preventiva diseñados por riesgos, sectores o colectivos, y terminaríamos con las campañas y la oferta formativa para reforzar la sensibilización en prevención.

De estas campañas y programas me gustaría destacar los destinados a sectores altamente feminizados, como el de cuidadoras a domicilio y atención a personas dependientes, la de profesionales de la voz, la campaña de riesgo químico en peluquerías, y no puedo dejar de mencionar nuestro trabajo en prevención de riesgos laborales en el sector pesquero y sus afines, y en el forestal.

Todas las actuaciones de sensibilización, información y formación en materia de salud y seguridad que diseñamos con los agentes sociales y que dirigimos al tejido empresarial gallego, entendido como personal trabajador y empresariado, son muy bien recibidas, ya que cada día es un valor más indiscutible la necesidad de generar entornos de trabajo que, además de cumplir las obligaciones preventivas, se conviertan en saludables.

Quizás los programas, en principio, más cuestionados, son aquellos que desarrollamos con una finalidad de seguimiento y control, como los ejecutados por técnicos habilitados para funciones comprobatorias, por ese carácter cuasi-inspector, pero que están generando importantes mejoras en seguridad a través del cumplimiento de los requerimientos efectuados en los propios centros de trabajo.


Las empresas han vivido un gran desafío con la llegada de la COVID-19. ¿Cuál ha sido el tipo de soporte que se les ha dado desde vuestro Instituto?

Hemos querido estar a la altura de las necesidades y demandas, acompañando a las empresas y trabajadores y trabajadoras de Galicia en un momento de dificultad y demostrando nuestro conocimiento, rigor técnico y especialización. Al tiempo que respondíamos de forma eficaz y en un tiempo breve a las demandas concretas de distintas actividades económicas, procurábamos adelantarnos para adaptar las medidas, que continuamente se dictaban desde el ámbito de sanitario, a los centros de trabajo o al entorno laboral.

Para ello se creó en el ISSGA la Unidad de referencia COVID-19, que se integraba por especialistas en higiene industrial y medicina del trabajo, con el apoyo de las otras disciplinas preventivas y en continua coordinación con Salud pública. Se han realizado, desde protocolos de actuación por actividades, incidiendo en sus singularidades, hasta guías para la elaboración de planes de contingencia, documentos con las cuestiones claves para las pymes, asesoramiento a los colectivos integrados en el empleo autónomo y una línea abierta de forma continua para consultas.

Es un trabajo del que me siento especialmente orgullosa, tanto por la capacidad de respuesta en una situación de crisis, como por la valoración y calidad del trabajo, que está a disposición de todos y que nos sirve como aprendizaje para futuras posibles crisis sanitarias y su respuesta y afectación desde el entorno laboral.


A finales de año salió a la luz un estudio pionero para integrar la perspectiva de género a en la PRL a bordo de los buques pesqueros. ¿El primero de muchos más?

En este trabajo hemos puesto la mirada en el futuro de las embarcaciones que deberán tener trabajadores y trabajadoras en todos los puestos de trabajo y en un sector puntero para Galicia. Y no podíamos concebir ese futuro inmediato sin incorporar ya de manera decidida la perspectiva de género, sin que se limite solo al desglose estadístico por sexos o a la situación de protección de la maternidad. Este principio debe inspirar la evaluación de riesgos, la planificación de la actividad preventiva, la formación, el diseño de los puestos de trabajo, los EPI, etc.

Agradecemos a la Fundación FUNDAMAR que nos hiciera partícipes de este proyecto en el que, mediante nuestro asesoramiento técnico, pudimos aportar la visión que tenemos sobre esta materia en el ISSGA.

El enfoque de género o la perspectiva de género es un principio transversal en todas las actuaciones que llevamos a cabo desde el Instituto.


Cada vez se habla más de la salud mental en los entornos de trabajo. ¿Consideras necesario implantar programas específicos para su prevención? ¿Estáis realizando alguna acción en este sentido?

Estamos elaborando, con la Universidad de Santiago de Compostela, una guía de salud laboral y riesgos psicosociales después de la pandemia que pondrá, sin duda, el acento en la salud mental. También en afrontar el retorno después de una baja de larga duración y promover una adecuada respuesta de los riesgos psicosociales en la evaluación de riesgo, en la planificación y gestión preventiva, y también influir en la generación de entornos laborales saludables.


¿En qué nuevos proyectos estáis trabajando actualmente?

En este momento estamos embarcados en un nuevo proyecto sobre nanomateriales con el que queremos dar a conocer tanto las aplicaciones en distintos sectores productivos como los riesgos que puede conllevar su manipulación, a través de guías de buenas prácticas especialmente diseñadas para aquellas actividades en las que su utilización puede ser menos conocida.

También incidiremos en la prevención de las enfermedades de los profesionales de la voz mediante manuales y cursos específicos impartidos por especialistas en el cuidado de la voz, así como en la prevención de accidentes de trabajo, centrándonos en operaciones peligrosas como puede ser la tala de árboles en forestal, y formando de manera práctica tanto a personal trabajador como a los futuros profesionales que actualmente realizan los ciclos de formación profesional.

En el ámbito de medicina del trabajo, tenemos en marcha proyectos sobre promoción de la salud en el trabajo, aspecto que queremos seguir abordando desde el Instituto, debido al alza de los accidentes laborales que tienen su origen en patologías no traumáticas y a la necesidad de atraer a las pymes gallegas con proyectos adaptados y con apoyo técnico.

Cabe mencionar también el Estudio de salud laboral en rederas, en el que, a través del análisis de las condiciones de trabajo y la realización de los reconocimientos médicos individuales en nuestros centros, podemos generar información de forma colectiva para identificar posibles patologías, desarrollar medidas preventivas, mejorar la comunicación de los daños para la salud e identificar nuevas líneas de trabajo con este colectivo.


¿De qué proyecto llevado a cabo por tu Instituto te sientes más orgullosa?

Sin duda, de los que somos capaces de que lleguen a las personas. Por ejemplo, llevamos varios años impartiendo talleres de prevención a las cuidadoras de personas con dependencia sobre riesgos ergonómicos, psicosociales y biológicos, que tienen muy buena acogida y son muy necesarios para mejorar sus condiciones de trabajo.

También quiero destacar las actuaciones enfocadas a la prevención del cáncer laboral, todas las actuaciones para que se haga una manipulación segura de materiales con amianto, tanto en la retirada por empresas especializadas como en la identificación por parte de personas trabajadoras que lo pueden encontrar de manera inesperada durante los trabajos, como pueden ser fontaneros, electricistas, etc., y el impulso de las actuaciones en sílice cristalina respirable debido a su consideración como agente cancerígeno.

No puedo dejar de mencionar el valor de las actuaciones destinadas a formar en prevención al alumnado de ciclos de Formación Profesional para que aprendan que el trabajo y la seguridad son consustanciales y deben ir de la mano siempre.

Y, obviamente, con lo que hemos avanzado en la ya referida y necesaria coordinación entre salud laboral y salud pública, como nos demostró la pandemia.


¿Cuál es la principal problemática de siniestralidad en Galicia y qué propuestas habéis desarrollado para solucionarlo?

Una de las preocupaciones que tenemos son los accidentes en el monte en la actividad de forestal debido a su alta siniestralidad, principalmente en la operación de tala de árboles, que requiere campañas para dar a conocer los riesgos y las medidas para un trabajo seguro, documentación técnica, como nuestros documentos "Implanta la PRL en la actividad forestal" y los "Alerta ISSGA", con recomendaciones preventivas de actuación ante árboles sentados y árboles apoyados enganchados, y de formación práctica en el manejo seguro de motosierra y rozadora.

Como comentaba antes, en las estadísticas de accidentes de trabajo se observa una tendencia al alza de los accidentes que tienen su origen en infartos, derrames y otras patologías no traumáticas. Para la reducción de esta siniestralidad, con una visión integral de salud, trabajaremos en la promoción de entornos laborales saludables y en la promoción de la salud de las personas trabajadoras con un enfoque hacia pymes y personal autónomo.

Por colectivos, por razón de su siniestralidad, en 2022 se harán actuaciones específicas para conductores profesionales, personal de peluquerías, profesionales de la voz y personal de atención directa a personas con dependencia.

No debemos olvidar que, en Galicia, algunos sectores de tradición y peso, como la actividad agrícola, la pesca y el pequeño comercio, se sustentan fundamentalmente en la actividad de trabajadores autónomos. Este colectivo precisa de una especial tutela por parte de la Administración, por lo que el ISSGA viene desarrollando acciones para la mejora de la integración de la prevención de riesgos laborales y para la formación del personal trabajador en los sectores indicados.


Con la idea de promover la PRL desde la infancia, ¿realizáis actividades en las escuelas?

Efectivamente, tenemos un espacio dirigido a la infancia en el centro de Pontevedra, con cuestiones de prevención en ámbitos de accidentes domésticos, de circulación, en la escuela, en el recreo, para la prevención del acoso.

Y este año pondremos en marcha un espacio en el centro de A Coruña, que quiere enseñar el trabajo que hacemos desde el Instituto para contribuir a la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030 desde la prevención de riesgos laborales y así avanzar en la mejora del bienestar integral de las personas.


¿Qué noticia te gustaría leer sobre seguridad y salud en el trabajo de aquí cinco años?

Sin lugar a dudas, tenemos retos importantes para la seguridad y salud en el trabajo relacionados con las nuevas tecnologías, las nuevas formas de trabajo, los cambios demográficos y sociales, el cambio climático y la sostenibilidad que implican nuevos riesgos que tendremos que afrontar desde una perspectiva distinta a la actual.

Pero, para empezar, yo me quedaría con los siguientes titulares o deseos: que la visión cero accidentes, enfermedades y daños en el trabajo se ha logrado gracias a una perfecta coordinación entre la salud laboral y la salud pública, y que los futuros profesionales tengan incorporada la cultura de la prevención y la seguridad en el trabajo antes de su entrada al mercado laboral.


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Adela Quinzá-Torroja
Gerente del Instituto de Seguridade e Saúde Laboral de Galicia (ISSGA)

Adela Quinzá-Torroja es gerente del Instituto de Seguridade e Saúde Laboral de Galicia (ISSGA). Licenciada en Derecho por la Universidad de Santiago de Compostela, es funcionaria de carrera del cuerpo Superior de la Xunta de Galicia y tiene el diploma de Directiva de la Xunta. También tiene el Curso Superior de Relaciones Laborales del Consello Galego de Relacións Laborais (CGRL) y tiene el curso superior de PRL. Profesionalmente, ha estado siempre vinculada a la Administración de Galicia, donde ha ejercido diversos cargos.

Adela asumió el cargo de directora del ISSGA en 2009 y, en la actualidad, es su gerente. Hablamos con ella para que nos cuente qué es y de qué se encarga el Instituto, y de qué manera puede ayudar a las empresas, así como de otros temas relacionados con la seguridad y la salud en el trabajo.

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