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Laura Lázaro, de ALSTOM: "Es fundamental escuchar a los trabajadores. El proceso de transición a la norma ISO 45001 debe empezar de abajo a arriba, no al revés"
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Entrevista
Laura Lázaro: "Es fundamental escuchar a los trabajadores. El proceso de transición a la norma ISO 45001 debe empezar de abajo a arriba, no al revés"
15/10/2018
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Laura Lázaro Jarreño
Responsable del Área de Sistemas de Gestión de Seguridad Laboral de Alstom España

La división de infraestructuras y señalización de Alstom España se convirtió en abril de 2018 en la primera empresa en conseguir la certificación ISO 45001:2018 emitida por una entidad certificadora acreditada por la entidad nacional de acreditación (ENAC). La certificación fue concedida por el organismo internacional de certificación DNV GL – Business Assurance.

Alstom España es el segundo mayor empleador del sector del transporte ferroviario del país, con cerca de 2000 trabajadores en 18 centros de trabajo. La compañía cuenta con una planta industrial dedicada a la fabricación de trenes y con 4 centros de innovación para el desarrollo de programas de I+D en materia de seguridad ferroviaria, señalización, mantenimiento y material rodante.

Entrevistamos a Laura Lázaro, responsable del área de Sistemas de Gestión de Seguridad Laboral de Alstom España y una de las principales responsables, junto a todo el departamento de prevención, del proceso de transición de la norma OHSAS 18001 a la nueva norma ISO 45001.

En primer lugar, felicidades por ser la primera empresa en España en obtener la certificación ISO 45001 y una de las primeras a nivel internacional.

Muchas gracias. Ha sido la recompensa a un gran esfuerzo: la compañía hizo un gran trabajo para conseguir la certificación ISO 45001. Estamos muy contentos.


¿Cuáles son las principales funciones de la división de infraestructuras y señalización de Alstom España?

La división cuenta con más de 400 técnicos e ingenieros dedicados a desarrollar e implementar soluciones de señalización de vanguardia para todo tipo de infraestructuras ferroviarias (alta velocidad, regionales, metros, tranvías, etc.). El laboratorio tecnológico ubicado en Madrid dirige proyectos innovadores tanto para el mercado nacional como para la exportación.

Los equipos de señalización de Alstom en España han llevado a cabo proyectos únicos en el país, como el enclavamiento de Chamartín (el mayor de Adif en todo el territorio), el sistema de señalización ERTMS (el que se utiliza en alta velocidad) para cercanías, la implementación del tercer carril para su aplicación en el Corredor Mediterráneo o la incorporación de la última tecnología de señalización con comunicación GSM-R (ERMTS N2) para alta velocidad en un sistema pionero en España.

La unidad de infraestructuras, por su parte, proporciona a los clientes soluciones y proyectos llave en mano para la ejecución de las obras asociadas a las líneas de ferrocarril: instalación de vía, sistemas de electrificación, talleres de mantenimiento, sistemas electromecánicos y de seguridad en túneles, etc.


Cuentan con un servicio de prevención propio. ¿Cómo se estructura?

En Alstom somos cerca de 2000 empleados y, por nuestra estructura y tamaño de empresa, contamos con un servicio de prevención propio. Internamente, gestionamos la parte de seguridad en el trabajo e higiene industrial, mientras que el servicio de prevención externo cubre las áreas de ergonomía, psicosociología aplicada y vigilancia de la salud.

En lo que se refiere al servicio de prevención propio, contamos con un responsable y un equipo de técnicos especializados en Seguridad Laboral para cada una de las unidades de negocio (Señalización e Infraestructuras, Mantenimiento y Fabricación de Trenes). El equipo de especialistas garantiza que en todos los centros de trabajo y proyectos se cumplen tanto la normativa vigente como los requisitos de nuestros clientes y los estándares internos del Grupo Alstom en esta materia.


De la OHSAS 18001 a la ISO 45001. ¿Qué fue lo primero que pensaron?

Lo primero que pensamos fue que por fin habría una estandarización de las normas de los diferentes sistemas de gestión. Anteriormente, la norma ISO 9001 sobre calidad iba por un lado, y la norma ISO 14001 de gestión ambiental, por otro. Adicionalmente, la OHSAS 18001 sobre prevención, se encontraba apartada de resto.


¿Cuáles fueron los pasos que siguieron para realizar la transición a la norma ISO 45001?

Al obtener la certificación en abril da la sensación que hemos ido muy rápido, pero la verdad es que, cuando se publicó, ya llevábamos dos años trabajando para conseguirla. El primer draft de la norma se publicó en 2016, fecha en la que empezamos a trabajar. Nos reunimos con la dirección de Alstom y creamos un grupo de trabajo y un plan con las tareas a realizar. En aquellos momentos había bastante incertidumbre sobre el tiempo que tendríamos para trabajar antes de que se publicara la norma definitiva, de modo que decidimos avanzar en fases de seis meses para ir analizando si el ritmo adoptado era el adecuado.

Comenzamos con los procesos más sencillos, analizando los requisitos de la compañía para asegurar que íbamos por buen camino. Trabajábamos con tiempo, lo que nos hizo establecer un ritmo de trabajo más conservador. Aunque fueran mínimos, podía haber cambios en el draft respecto a la norma final, por lo que era mejor avanzar poco a poco para ir realizando las modificaciones pertinentes.

En abril de 2018 nos tocaba la auditoría y, en marzo, se publicó la norma definitiva. En esta última fase de aproximadamente un mes tuvimos que correr para asegurarnos que llegaríamos a tiempo, aunque al final solo se trataba de poner la guinda a todo un trabajo de dos años.


Durante el proceso de transición, ¿cuáles fueron los principales inconvenientes con los que se encontraron? ¿Cómo los solucionaron?

El mayor hándicap para nosotros ha sido más externo que interno, ya que siempre ha habido mucha incertidumbre con respecto a la fecha de aprobación de la norma.

Internamente, gracias al plan de trabajo desarrollado, no hemos tenido especiales problemas. El más reseñable sería quizá el que las actividades ordinarias y diarias debían continuar con normalidad mientras desarrollábamos el nuevo proyecto, y hay que sacar tiempo para ser eficaz en ambos campos. Todo es cuestión de organizarse.


¿Considera que algún aspecto significativo de la norma OHSAS 18001 no queda recogido en la norma ISO 45001? En caso que así sea, ¿cómo lo van a gestionar?

La norma ISO 45001 amplía la anterior, con lo que en principio incluye todo lo que ya hay en la OHSAS. Asimismo, se enfoca mucho más en el liderazgo, prevención y participación activa de los trabajadores, con nuevos requisitos que nosotros ya teníamos integrados. De hecho, en Alstom contamos con un programa propio denominado AZDP (Alstom Zero Desviation Plan), centrado en las actividades de alto riesgo, en el que la prevención ha sido desde siempre un pilar fundamental. Por ello, la norma no nos exigía más allá de lo que ya veníamos haciendo, lo único que ahora lo organizamos de otra forma.

La norma aporta muchos requisitos nuevos en cuestión de liderazgo y sensibilización de los trabajadores. Ya no se enfoca en que ‘el trabajador debe conocer’, sino en que ‘el trabajador debe estar sensibilizado’, y esto se encuentra ya en el ADN de nuestra empresa.


Ana del Río, Auditora Jefe de la auditoría ISO 45001:2018 en DNV GL, destaca como punto fuerte de Alstom el liderazgo y compromiso de la alta dirección para promover una cultura de seguridad que se extienda a los trabajadores y contratistas. ¿Cómo han conseguido potenciar hasta este nivel la cultura preventiva?

En Alstom tenemos un pequeño truco: la dirección está directamente implicada en la prevención. Como comentaba anteriormente, la prevención en nuestra compañía ya viene de base, pero es que además nuestra dirección en España está mucho más implicada porque los directores han pasado por varios puestos antes de ser directores. Por ejemplo, el director actual de la unidad de señalización fue anteriormente jefe de proyecto y director de proyectos. Con él he viajado por diferentes proyectos, dando charlas de sensibilización y hemos realizado visitas para detectar desviaciones de los proyectos. La dirección, pues, conoce perfectamente los problemas de seguridad, las necesidades y las actividades porque también lo ha vivido en campo.

También participamos en los comités de dirección, lo que demuestra que la prevención está involucrada en todos los niveles.

La norma habla de procesos y de sistemas. El papel debe presentarse con un formato y unos contenidos detallados, pero lo realmente importante es lo que hay detrás del papel, y es la integración real de la prevención en el día a día de la empresa. Y esto nosotros ya lo tenemos gracias a lo que denominamos nuestra ‘biblia’ de la prevención, el EHS (Enviromental Health and Safety), y también a nuestro programa AZDP ya comentado.

Insisto en la importancia que se da a la prevención de riesgos laborales dentro de la compañía. De hecho, dentro de los indicadores estratégicos, los que hacen referencia al EHS se encuentran en el mismo nivel que los indicadores financieros, hecho que demuestra el valor que la empresa da a los resultados en materia de seguridad laboral.


Además de la importancia del desarrollo de una cultura de seguridad, la nueva norma va más allá de la gestión de la seguridad y salud laboral y también hace referencia a cuestiones más amplias como el bienestar laboral. ¿Qué medidas o cambios han aplicado para alcanzar este reto?

No hemos tenido que modificar nuestra política, solo resaltar en la norma lo que ya venimos haciendo desde siempre. Lo importante es que en todos los casos se analicen las necesidades de los trabajadores. No es lógico que tomemos decisiones sin conocer sus necesidades, necesitamos su feedback, y deben ser los mismos trabajadores los que nos comuniquen directamente la información, sobre todo en una compañía tan grande como esta, en la que corremos el riesgo de perder la información directa del trabajador. Toda esta información valiosa nos permite desarrollar procesos para volverlos a lanzar hacia abajo.

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Laura Lázaro Jarreño
Responsable del Área de Sistemas de Gestión de Seguridad Laboral de Alstom España

La división de infraestructuras y señalización de Alstom España se convirtió en abril de 2018 en la primera empresa en conseguir la certificación ISO 45001:2018 emitida por una entidad certificadora acreditada por la entidad nacional de acreditación (ENAC). La certificación fue concedida por el organismo internacional de certificación DNV GL – Business Assurance.

Alstom España es el segundo mayor empleador del sector del transporte ferroviario del país, con cerca de 2000 trabajadores en 18 centros de trabajo. La compañía cuenta con una planta industrial dedicada a la fabricación de trenes y con 4 centros de innovación para el desarrollo de programas de I+D en materia de seguridad ferroviaria, señalización, mantenimiento y material rodante.

Entrevistamos a Laura Lázaro, responsable del área de Sistemas de Gestión de Seguridad Laboral de Alstom España y una de las principales responsables, junto a todo el departamento de prevención, del proceso de transición de la norma OHSAS 18001 a la nueva norma ISO 45001.

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En primer lugar, felicidades por ser la primera empresa en España en obtener la certificación ISO 45001 y una de las primeras a nivel internacional.

Muchas gracias. Ha sido la recompensa a un gran esfuerzo: la compañía hizo un gran trabajo para conseguir la certificación ISO 45001. Estamos muy contentos.


¿Cuáles son las principales funciones de la división de infraestructuras y señalización de Alstom España?

La división cuenta con más de 400 técnicos e ingenieros dedicados a desarrollar e implementar soluciones de señalización de vanguardia para todo tipo de infraestructuras ferroviarias (alta velocidad, regionales, metros, tranvías, etc.). El laboratorio tecnológico ubicado en Madrid dirige proyectos innovadores tanto para el mercado nacional como para la exportación.

Los equipos de señalización de Alstom en España han llevado a cabo proyectos únicos en el país, como el enclavamiento de Chamartín (el mayor de Adif en todo el territorio), el sistema de señalización ERTMS (el que se utiliza en alta velocidad) para cercanías, la implementación del tercer carril para su aplicación en el Corredor Mediterráneo o la incorporación de la última tecnología de señalización con comunicación GSM-R (ERMTS N2) para alta velocidad en un sistema pionero en España.

La unidad de infraestructuras, por su parte, proporciona a los clientes soluciones y proyectos llave en mano para la ejecución de las obras asociadas a las líneas de ferrocarril: instalación de vía, sistemas de electrificación, talleres de mantenimiento, sistemas electromecánicos y de seguridad en túneles, etc.


Cuentan con un servicio de prevención propio. ¿Cómo se estructura?

En Alstom somos cerca de 2000 empleados y, por nuestra estructura y tamaño de empresa, contamos con un servicio de prevención propio. Internamente, gestionamos la parte de seguridad en el trabajo e higiene industrial, mientras que el servicio de prevención externo cubre las áreas de ergonomía, psicosociología aplicada y vigilancia de la salud.

En lo que se refiere al servicio de prevención propio, contamos con un responsable y un equipo de técnicos especializados en Seguridad Laboral para cada una de las unidades de negocio (Señalización e Infraestructuras, Mantenimiento y Fabricación de Trenes). El equipo de especialistas garantiza que en todos los centros de trabajo y proyectos se cumplen tanto la normativa vigente como los requisitos de nuestros clientes y los estándares internos del Grupo Alstom en esta materia.


De la OHSAS 18001 a la ISO 45001. ¿Qué fue lo primero que pensaron?

Lo primero que pensamos fue que por fin habría una estandarización de las normas de los diferentes sistemas de gestión. Anteriormente, la norma ISO 9001 sobre calidad iba por un lado, y la norma ISO 14001 de gestión ambiental, por otro. Adicionalmente, la OHSAS 18001 sobre prevención, se encontraba apartada de resto.


¿Cuáles fueron los pasos que siguieron para realizar la transición a la norma ISO 45001?

Al obtener la certificación en abril da la sensación que hemos ido muy rápido, pero la verdad es que, cuando se publicó, ya llevábamos dos años trabajando para conseguirla. El primer draft de la norma se publicó en 2016, fecha en la que empezamos a trabajar. Nos reunimos con la dirección de Alstom y creamos un grupo de trabajo y un plan con las tareas a realizar. En aquellos momentos había bastante incertidumbre sobre el tiempo que tendríamos para trabajar antes de que se publicara la norma definitiva, de modo que decidimos avanzar en fases de seis meses para ir analizando si el ritmo adoptado era el adecuado.

Comenzamos con los procesos más sencillos, analizando los requisitos de la compañía para asegurar que íbamos por buen camino. Trabajábamos con tiempo, lo que nos hizo establecer un ritmo de trabajo más conservador. Aunque fueran mínimos, podía haber cambios en el draft respecto a la norma final, por lo que era mejor avanzar poco a poco para ir realizando las modificaciones pertinentes.

En abril de 2018 nos tocaba la auditoría y, en marzo, se publicó la norma definitiva. En esta última fase de aproximadamente un mes tuvimos que correr para asegurarnos que llegaríamos a tiempo, aunque al final solo se trataba de poner la guinda a todo un trabajo de dos años.


Durante el proceso de transición, ¿cuáles fueron los principales inconvenientes con los que se encontraron? ¿Cómo los solucionaron?

El mayor hándicap para nosotros ha sido más externo que interno, ya que siempre ha habido mucha incertidumbre con respecto a la fecha de aprobación de la norma.

Internamente, gracias al plan de trabajo desarrollado, no hemos tenido especiales problemas. El más reseñable sería quizá el que las actividades ordinarias y diarias debían continuar con normalidad mientras desarrollábamos el nuevo proyecto, y hay que sacar tiempo para ser eficaz en ambos campos. Todo es cuestión de organizarse.


¿Considera que algún aspecto significativo de la norma OHSAS 18001 no queda recogido en la norma ISO 45001? En caso que así sea, ¿cómo lo van a gestionar?

La norma ISO 45001 amplía la anterior, con lo que en principio incluye todo lo que ya hay en la OHSAS. Asimismo, se enfoca mucho más en el liderazgo, prevención y participación activa de los trabajadores, con nuevos requisitos que nosotros ya teníamos integrados. De hecho, en Alstom contamos con un programa propio denominado AZDP (Alstom Zero Desviation Plan), centrado en las actividades de alto riesgo, en el que la prevención ha sido desde siempre un pilar fundamental. Por ello, la norma no nos exigía más allá de lo que ya veníamos haciendo, lo único que ahora lo organizamos de otra forma.

La norma aporta muchos requisitos nuevos en cuestión de liderazgo y sensibilización de los trabajadores. Ya no se enfoca en que ‘el trabajador debe conocer’, sino en que ‘el trabajador debe estar sensibilizado’, y esto se encuentra ya en el ADN de nuestra empresa.


Ana del Río, Auditora Jefe de la auditoría ISO 45001:2018 en DNV GL, destaca como punto fuerte de Alstom el liderazgo y compromiso de la alta dirección para promover una cultura de seguridad que se extienda a los trabajadores y contratistas. ¿Cómo han conseguido potenciar hasta este nivel la cultura preventiva?

En Alstom tenemos un pequeño truco: la dirección está directamente implicada en la prevención. Como comentaba anteriormente, la prevención en nuestra compañía ya viene de base, pero es que además nuestra dirección en España está mucho más implicada porque los directores han pasado por varios puestos antes de ser directores. Por ejemplo, el director actual de la unidad de señalización fue anteriormente jefe de proyecto y director de proyectos. Con él he viajado por diferentes proyectos, dando charlas de sensibilización y hemos realizado visitas para detectar desviaciones de los proyectos. La dirección, pues, conoce perfectamente los problemas de seguridad, las necesidades y las actividades porque también lo ha vivido en campo.

También participamos en los comités de dirección, lo que demuestra que la prevención está involucrada en todos los niveles.

La norma habla de procesos y de sistemas. El papel debe presentarse con un formato y unos contenidos detallados, pero lo realmente importante es lo que hay detrás del papel, y es la integración real de la prevención en el día a día de la empresa. Y esto nosotros ya lo tenemos gracias a lo que denominamos nuestra ‘biblia’ de la prevención, el EHS (Enviromental Health and Safety), y también a nuestro programa AZDP ya comentado.

Insisto en la importancia que se da a la prevención de riesgos laborales dentro de la compañía. De hecho, dentro de los indicadores estratégicos, los que hacen referencia al EHS se encuentran en el mismo nivel que los indicadores financieros, hecho que demuestra el valor que la empresa da a los resultados en materia de seguridad laboral.


Además de la importancia del desarrollo de una cultura de seguridad, la nueva norma va más allá de la gestión de la seguridad y salud laboral y también hace referencia a cuestiones más amplias como el bienestar laboral. ¿Qué medidas o cambios han aplicado para alcanzar este reto?

No hemos tenido que modificar nuestra política, solo resaltar en la norma lo que ya venimos haciendo desde siempre. Lo importante es que en todos los casos se analicen las necesidades de los trabajadores. No es lógico que tomemos decisiones sin conocer sus necesidades, necesitamos su feedback, y deben ser los mismos trabajadores los que nos comuniquen directamente la información, sobre todo en una compañía tan grande como esta, en la que corremos el riesgo de perder la información directa del trabajador. Toda esta información valiosa nos permite desarrollar procesos para volverlos a lanzar hacia abajo.