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Toxoplasma y toxoplasmosis. ¿De qué estamos hablando?
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Toxoplasma y toxoplasmosis. ¿De qué estamos hablando?
Avatar autor Cristina Bercero
Técnica superior en prevención de riesgos laborales del Servicio de Condiciones Ambientales de MC MUTUAL
20/07/2021
Toxoplasma y toxoplasmosis. ¿De qué estamos hablando?

La toxoplasmosis es una enfermedad provocada por un parásito, el Toxoplasma gondii, y es una de las zoonosis parasitarias más comunes en todo el mundo. En 1923 se describió la primera infección en humanos, pero no fue hasta 1937 que Toxoplasma gondii se asoció con una infección congénita en humanos. Gradualmente se hizo evidente que una gran cantidad de especies animales pueden actuar como huéspedes.

Por lo general, esta enfermedad pasa inadvertida o con síntomas semejantes a los de una gripe, pero en el caso de personas inmunodeprimidas o de toxoplasmosis congénita (adquirida por el bebe durante el embarazo) las consecuencias pueden llegar a ser muy graves, pudiendo tener un desenlace fatal.

Durante mucho tiempo se asumió que el Toxoplasma tenía poca variación, a pesar de que el parásito se encontraba en muchas especies animales. Sin embargo, usando técnicas moleculares, se ha detectado que existen múltiples cepas del parásito que, aunque son morfológicamente idénticas, difieren en su virulencia en ratones. En Europa y América del Norte hay principalmente tres linajes clonales separados (tipo I, II y III), con predominio de las cepas de tipo II. En Brasil hay presencia de todos los tipos, pero también muchas cepas atípicas. Las cepas de tipo I y las cepas atípicas de Toxoplasma se asocian con una toxoplasmosis ocular más grave, en comparación con las cepas de tipo II. Esto puede explicar el curso mucho más severo de la toxoplasmosis en Brasil.


¿CUÁL ES SU CICLO DE VIDA Y CÓMO NOS PODEMOS INFECTAR?

Pero vamos a analizar la información disponible sobre este parásito, su ciclo de vida y cómo nos podemos infectar. Los estudios indican que la transmisión se produce principalmente por vía oral:

  • Tras la ingesta de carne cruda o poco cocinada.
  • Tras ingesta de vegetales crudos infectados que no se han lavado correctamente.
  • Por falta de higiene de las manos tras el contacto con las heces infectadas de gatos o el contacto con suelos contaminados

Aunque la vía principal es la oral, no se puede descartar la transmisión al inhalar polvo contaminado con excrementos del gato al remover el suelo, aunque se desconoce cómo se desencadena la infección por esta vía.

También se puede producir la transmisión por salpicadura a las mucosas (boca, nariz, ojos), como se ha demostrado en accidentes de laboratorios en los que se investigaba con Toxoplasma, o a través de heridas con material cortante o punzante contaminado. Esta última vía se descubrió a partir de un macabro acontecimiento en el que una mujer, supuestamente, contrajo una toxoplamosis fatal tras ser salvajemente acuchillada con un cuchillo de carnicero infectado. Cabe esperar, pues, que el número de personas que han estado en contacto con el parásito sea mayor entre los trabajadores de mataderos que no cumplan con las medidas preventivas o hayan sufrido algún accidente por corte.
 

Oocitos, producidos durante el ciclo sexual del gato y excretados con sus heces.
Bradizoitos, producidos en el ciclo asexual cuando se activan las defensas. Se encuentra dentro de los quistes tisulares presentes en los animales o seres humanos infectados en algún momento de su vida.
Taquizoitos, producidos durante la infección en cualquiera de los dos ciclos y que se puede encontrar en la sangre del individuo infectado.


Con esta información, surgen algunas preguntas como: ¿por qué la toxoplamosis está tan asociada al gato si pueden padecerla otros muchos animales? ¿Qué pasa en el resto de los animales y el ser humano? ¿Por qué se transmite al consumir carne cruda? ¿Qué le paso a la mujer del carnicero? ¿Qué condiciones necesita el parásito para sobrevivir? ¿En qué consiste la enfermedad?

Para averiguarlo, es necesario conocer el ciclo de vida del Toxoplasma gondii. El ciclo, descubierto a finales de la década de los 60, es realmente interesante pero complejo, y da respuesta a varias de las preguntas planteadas. Empecemos por la primera.


¿POR QUÉ EL GATO?

Esta enfermedad se asocia a los gatos (y a todos los animales felinos) porque en estos se produce el ciclo sexual del parásito (existe combinación de material genético). Durante el ciclo sexual, el parásito puede desarrollar una gran cantidad de oocitos que el animal excreta con las heces y que se pueden dispersar con facilidad por la acción de moscas, cucarachas, lluvia, nieve, etc. Estos oocitos necesitan entre 1 y 24 días para madurar (esporular) después de ser excretados, hasta entonces no son infecciosos. Tras la maduración, la infección se produce tras su ingesta a través de las manos sucias o al comer vegetales crudos contaminados sin lavar.

Generalmente, los gatos se infectan al comer carne cruda. Esto suele ocurrir a partir del primer año de vida, cuando se inicia en la caza y obtiene sus primeras presas. En gatos domésticos, que no tienen posibilidad de salir a cazar, su infección está condicionada a que su alimentación incluya carne cruda o poco cocinada.

Además, esta relación especial del parásito con el gato se extiende también con quien se presupone su presa principal: el roedor. Este último no desarrolla la enfermedad, el parásito solo se reproduce asexualmente (clones) y espera continuar con su ciclo sexual cuando el gato cace al ratón, pero no deja nada al azar y, para asegurarse que esto ocurra, el Toxoplasma se las ingenia para manipular el comportamiento del roedor. Este, de forma innata, tiene aversión a olor de la orina del gato, por lo que evita las zonas con estos olores. En cambio, el roedor infectado por toxoplasmosis tiene disminuida esta aversión, por lo que no evita estas zonas, exponiéndose a ser cazado. Un plan maléfico, pero inteligente.

Está claro que nos enfrentamos a un parásito pequeño y astuto que no debemos menospreciar.


Y DESPUÉS, ¿QUÉ PASA EN EL RESTO DE LOS ANIMALES Y EL SER HUMANO?

Una vez ingeridos, los oocitos maduros se transforman en taquizoitos, es decir, cambian su estructura y su forma de funcionar, lo que permite la rápida reproducción del parásito dentro del animal (incluido el hombre) que lo ha ingerido. Como taquizoito, el parásito se multiplica y se dispersa por todo el organismo (fase infectiva de la enfermedad). Las defensas del organismo combaten la presencia del parásito y, como respuesta los taquizoitos, que son poco resistentes, buscan refugio creando quistes en los tejidos (quistes tisulares). Dentro de los quistes, los taquizoitos se vuelven a transformar en bradizoitos para frenar la reproducción rápida, que dentro del quiste es inviable.

Durante la fase infectiva, se pueden encontrar taquizoitos en la sangre. Esta forma del parásito es la que tiene la capacidad de atravesar la placenta para provocar la toxoplamosis en el embrión o el feto, aunque el futuro bebe estará protegido si la madre tiene defensas frente al Toxoplasma (es Toxoplasma positiva).

Este es el ciclo asexual, que desemboca, en animales y seres humanos sanos, en la formación de quistes en los tejidos. Estos quistes tisulares, al ser ingeridos, hacen que se liberen el Toxoplasma en forma de bradizoitos, que se transformaran otra vez en taquizoitos para volver a comenzar el ciclo sexual, en los gatos, o asexual, en el resto de los organismos. Y este es el motivo por el que el Toxoplasma se transmite al consumir carne cruda o, como le paso a la mujer del carnicero, con un corte con una herramienta contaminada que le transmitió la enfermedad. Ya sabemos por qué la toxoplasmosis se asocia al gato y porque se transmite por el consumo de carne cruda. También sabemos qué le pasó a la mujer del carnicero.


¿QUÉ CONDICIONES NECESITA EL PARÁSITO PARA SOBREVIVIR?

Como hemos comprobado, el parásito puede presentarse en tres formas diferentes: oocitos, bradizooitos (asociado a los quistes) y taquizoitos. Cada una de estas formas tiene unas características distintas y, por tanto, unas condiciones de supervivencia también diferentes.


Oocitos

Los oocitos son la forma de vida del parásito que presenta una mayor resistencia, sobre todo en ambientes cálidos y húmedos. Son sensibles a la sequedad y las altas temperaturas. Por ejemplo, persisten viables:

  • Más de 4 años, a 4 °C
  • Hasta 6 meses, entre 10-25 °C
  • 1 minuto, a 60 °C
  • Hasta 18 meses, en condiciones de humedad y temperaturas moderadas

También son bastante resistentes a los desinfectantes.


Taquizoitos

Los taquizoitos son una forma del parásito muy poco resistente y que puede morir con facilidad. Por ello, cuando detecta que las condiciones son adversas se protege transformándose en bradizoito y formando los quistes, donde no puede ser atacado por las defensas del organismo.


Bradizoitos

Los bradizoitos se encuentran protegidos dentro del quiste tisular, pero con un correcto cocinado a temperaturas de 60 °C o más es suficiente para inactivarlos. Tampoco resisten la congelación por debajo de -20 °C. Para asegurar que todo el producto alcanza esta temperatura, se recomiendan tiempos de congelación de al menos una semana.


¿EN QUÉ CONSISTE LA ENFERMEDAD?

Como hemos comentado al principio, la enfermedad generalmente presenta síntomas semejantes a una gripe, aunque en personas inmunodeprimidas provoca patologías más graves como infección del ojo, neumonía, hepatitis, miocarditis o encefalitis. Un indicador de toxoplasmosis suele ser la inflamación de ganglios a lo largo del cuello.

En el caso de la toxoplasmosis ocular, no se limita a personas inmunodeprimidas, puede darse también en personas sanas. Ocurre generalmente de forma subclínica, con síntomas como cansancio o problemas de visión que en un 25 % de personas puede provocar ceguera o presentar la visión del ojo afectado.

En los últimos años se han encontrado indicios de que la infección por toxoplasma se asocia con un cambio en los rasgos de personalidad (un coeficiente intelectual y una capacidad psicomotora reducidos). Si se demuestra, indicará que en este caso los seres humanos no difieren mucho de los roedores.


EN RESUMEN…

El Toxoplasma es un parásito muy astuto. Seguramente la investigación descubrirá nuevas tretas, pero podemos evitar la exposición con unas medidas preventivas sencillas que pueden mantenerlo a raya.

Para el ámbito laboral, destacamos por encima de todas:

  • El uso de guantes en trabajos de jardinería, donde se manipule tierra o carne cruda.
  • Unas estrictas medidas de higiene: lavado de manos después de manipular carne cruda, plantas o tierra, antes de comer y beber y al finalizar la jornada.
  • Cubrir adecuadamente las heridas.
  • Limpieza de las herramientas y superficies que se utilizan para manipular carne cruda, frutas y verduras frescas (intentando evitar la contaminación cruzada entre diferentes grupos de alimentos).
  • Limpieza diaria de las heces de los gatos. En el caso de mujeres embarazadas, se recomienda utilizar guantes para esta tarea o delegarla en otra persona.
  • Control de la alimentación de los gatos.

En la vida personal, es esencial cuidar la higiene y la alimentación ingiriendo alimentos correctamente lavados y/o cocinados.


Quiero agradecer a mis compañeras de trabajo Mª Carmen Balaguer, Marga Valencia y Rosa Mª Roca su ayuda y colaboración durante los meses en los que estuvimos trabajando juntas para conocer mejor a este parásito.


Licencia de Creative Commons

Referencias

Icono referencia Bonametti, A. (1997). probable transmission of acute toxoplasmosis through breast feeding. "Journal of tropical Pediatrics", 43-116.
Icono referencia Dubey, J. (2010). Toxoplasmosis of animals and humans. "CRC Press".
Icono referencia Raiden Grandía G., Á. E. (2013). Toxoplasmosis en Felis catus: Etiología, epidemiología y enfermedad. Investigaciines Veterinarias del Perú, 131-149.
Icono referencia Ajzenberg D, Bañuls AL, Suc C, Dumètre A, Demar M, Carme B, Dardé ML. Genetic diversity, clonality and sexuality in Toxoplasma gondii. "Int J Parasitol". 2004;34:1185–1196
Icono referencia Dardé ML. Toxoplasma gondii, "new" genotypes and virulence. "Parasite". 2008;15(3):366-71.
Icono referencia Vallochi AL, Muccioli C, Martins MC, Silveira C, Belfort R Jr, Rizzo LV. The genotype of Toxoplasma gondii strains causing ocular toxoplasmosis in humans in Brazil. "Am J Ophthalmol". 2005;39:350–351.
Icono referencia Khan A, Jordan C, Muccioli C, Vallochi AL, Rizzo LV, et al. Genetic divergence of Toxoplasma gondii strains associated with ocular toxoplasmosis, Brazil. "Emerg Infect Dis". 2006;12:942–949.
Icono referencia Saeij J, Boyle J, Boothroyd J. Differences among the three major strains of Toxoplasma gondii their specific interactions with the infected host. "Trends Parasitol". 2005;21(10): 476-81.

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