Publicador de contenidos

El papel del canal de denuncias en la prevención de riesgos laborales
Cerrar
Artículo
El papel del canal de denuncias en la prevención de riesgos laborales
Josep Figols Marín
CEO y cofundador de co-resol
22/03/2022
El papel del canal de denuncias en la prevención de riesgos laborales

El pasado 17 de diciembre de 2021 se cumplió el plazo de dos años dado por la UE a sus países miembros para implantar la Directiva UE 2019/1937, conocida como la "Directiva de protección a los alertadores" o "Directiva Whistleblowing" (término anglosajón referido al acto de sonar el silbato en la policía inglesa y que hemos visto en tantas películas de época).

Esta directiva, que afecta a las empresas de más de 50 trabajadores y a las administraciones de municipios de más de 10.000 habitantes, es sobre todo conocida por el hecho de obligar a las mismas a disponer de un canal de denuncia, entre cuyas características ha de incluir el permitir la denuncia anónima.

Este pasado viernes 4 de marzo de 2022 ya se ha aprobado el anteproyecto de ley en Consejo de Ministros e iniciado el proceso para su transposición.

Muchas entidades y personas se han mostrado sorprendidas, pero la realidad es que un gran número de organizaciones ya tenían la obligación de contar con dicho canal de denuncias con anterioridad a la directiva, como vamos a repasar a continuación:

  • Desde el año 2018, la normativa de Blanqueo de capitales, Real Decreto-ley 11/2018, obliga a diferentes tipos de entidades, entre las que se encuentran, no solo las entidades de crédito y de todo tipo de servicios financieros, sino también promotores inmobiliarios, auditores de cuentas y asesores fiscales, notarios, registradores, casinos, fundaciones o asociaciones, a contar con un canal de denuncias interno.
  • Desde el año 2007, la Ley Orgánica 3/2007 de igualdad efectiva de mujeres y hombres, en su artículo 48, especifica que todas las empresas, independientemente de su tamaño, han de arbitrar procedimientos específicos para dar cauce a las denuncias, como medida para prevenir el acoso sexual o por razón de sexo. Adicionalmente, el más reciente Real Decreto 901/2020 que regula los Planes de Igualdad, obligatorios ya para empresas de más de 50 personas en plantilla desde el 7 de marzo de este año, también señala explícitamente que estas han de promover procedimientos para dar cauce a las denuncias o reclamaciones.

"Bueno, ya tenemos un correo electrónico o un número de teléfono para ello…", podría pensar alguien. Pues a esta persona, le digo dos cosas. Primero, felicitaciones, ha dado un primer paso. Segundo, no es en absoluto suficiente y, de hecho, incumple la ley, aunque quizás no lo sepa.

Y es que resulta que, de manera transversal a las leyes anteriores, tenemos en vigor en España, por un lado, el RGPD y, desde 2018, la Ley de Protección de Datos y Garantías Digitales, la Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales (LOPDGDD), con el artículo 24 dedicado a los canales de denuncia, especificando, entre otras características, que estos canales:

  • Deben garantizar la confidencialidad.
  • Pueden ser anónimos.
  • El acceso a los datos de la denuncia está limitado.
  • Transcurridos 3 meses, han de eliminarse los datos personales.

Por tanto, con una dirección de correo electrónico o con un número de teléfono no basta.

De hecho, únicamente un canal de denuncias digital es el elemento clave para asegurar el cumplimiento de todos los requerimientos anteriores.

Además, y este me parece el aspecto más relevante, la implantación de un canal de denuncias digital es de facto una verdadera oportunidad para la empresa o administración, como detallo a continuación:

  1. Mejora de la cohesión interna. Las personas trabajadoras de la empresa o de la administración agradecen enormemente esta nueva posibilidad de ser escuchadas. Conceptos clave de la PRL como el bienestar psicológico e, incluso, la felicidad en el puesto de trabajo, se afianzan gracias al nuevo canal de comunicación. Tolerancia cero contra el acoso sexual o por razón de sexo, y contra el acoso laboral o mobbing, por fin se puede llevar a la práctica de manera eficiente. Además, se facilita la introducción de la cultura de resolución alternativa de conflictos, como es el caso de la mediación.
  2. Mejora de la reputación externa. Disponer de un verdadero canal ético o de denuncias, se convierte en un intangible de gran valor para la comunicación hacia todas las partes que se relacionan con la organización (clientes, proveedores, socios, colaboradores, etc.) y, por supuesto, el público en general. También es ejemplo de sostenibilidad y buen gobierno (ESG), por no hablar del ejemplo que se da de transformación digital.
  3. Seguro interno. Se considera que alrededor del 5 % de la facturación de las empresas se pierde de promedio por fraudes internos, al tiempo que también se reconoce que la mejor manera de conocer de su existencia cuanto antes y poder actuar (y evitar que situaciones similares se reproduzcan de cara al futuro) es disponer de un eficiente canal ético o de denuncias. El canal de denuncias no es un gasto, es una inversión.
  4. Cumplimiento penal y normativa legal. Ya he aportado información detallada al principio del artículo. Hoy en día son muchas las entidades que por ley deben disponer de un canal de denuncias de unas determinadas características, y son susceptibles de ser sancionadas en caso de no disponer de él.
  5. Compliance. Un paso adelante, compromiso ético de buen gobierno y con la sociedad.

En algún caso, prevalecerá una ventaja en concreto, en otros, otra, pero los cinco puntos son de peso.

Para finalizar, una reflexión adicional. Desde julio de 2021 están publicadas las especificaciones de la Norma ISO 37002 de Sistemas de Gestión de canales de alerta. Por tanto, hay literatura y conocimiento en empresas para poder ayudar a la implantación de un adecuado canal de denuncias específico para la empresa o administración.

Además, en lugar de crecer como setas diferentes canales de denuncia en las organizaciones, dependientes de distintos departamentos, es el momento de englobar, bajo el paraguas de un único canal de denuncias digital global, un canal que sea eficiente, con el soporte claro y explícito de la dirección, y que pueda ir creciendo y evolucionando a lo largo del tiempo.

Mi opinión es que este canal de denuncias digital, que ha de ser de uso muy intuitivo para las personas alertadoras, ha de incluir, de manera natural y esencial, también los aspectos relativos a la PRL. Bueno para las personas, bueno para las organizaciones, bueno para la sociedad.

Un muy buen ejemplo de canal de estas características lo puedes encontrar en co-resol, en cuyo blog también puedes obtener información actualizada de las últimas novedades del mundo de los canales de denuncia.

McPortletPortalprevencionValoracionView

Like positivo desactivado
Like negativo desactivado
Artículo
El papel del canal de denuncias en la prevención de riesgos laborales
Josep Figols Marín
CEO y cofundador de co-resol

Imagen imprimir

El pasado 17 de diciembre de 2021 se cumplió el plazo de dos años dado por la UE a sus países miembros para implantar la Directiva UE 2019/1937, conocida como la "Directiva de protección a los alertadores" o "Directiva Whistleblowing" (término anglosajón referido al acto de sonar el silbato en la policía inglesa y que hemos visto en tantas películas de época).

Esta directiva, que afecta a las empresas de más de 50 trabajadores y a las administraciones de municipios de más de 10.000 habitantes, es sobre todo conocida por el hecho de obligar a las mismas a disponer de un canal de denuncia, entre cuyas características ha de incluir el permitir la denuncia anónima.

Este pasado viernes 4 de marzo de 2022 ya se ha aprobado el anteproyecto de ley en Consejo de Ministros e iniciado el proceso para su transposición.

Muchas entidades y personas se han mostrado sorprendidas, pero la realidad es que un gran número de organizaciones ya tenían la obligación de contar con dicho canal de denuncias con anterioridad a la directiva, como vamos a repasar a continuación:

  • Desde el año 2018, la normativa de Blanqueo de capitales, Real Decreto-ley 11/2018, obliga a diferentes tipos de entidades, entre las que se encuentran, no solo las entidades de crédito y de todo tipo de servicios financieros, sino también promotores inmobiliarios, auditores de cuentas y asesores fiscales, notarios, registradores, casinos, fundaciones o asociaciones, a contar con un canal de denuncias interno.
  • Desde el año 2007, la Ley Orgánica 3/2007 de igualdad efectiva de mujeres y hombres, en su artículo 48, especifica que todas las empresas, independientemente de su tamaño, han de arbitrar procedimientos específicos para dar cauce a las denuncias, como medida para prevenir el acoso sexual o por razón de sexo. Adicionalmente, el más reciente Real Decreto 901/2020 que regula los Planes de Igualdad, obligatorios ya para empresas de más de 50 personas en plantilla desde el 7 de marzo de este año, también señala explícitamente que estas han de promover procedimientos para dar cauce a las denuncias o reclamaciones.

"Bueno, ya tenemos un correo electrónico o un número de teléfono para ello…", podría pensar alguien. Pues a esta persona, le digo dos cosas. Primero, felicitaciones, ha dado un primer paso. Segundo, no es en absoluto suficiente y, de hecho, incumple la ley, aunque quizás no lo sepa.

Y es que resulta que, de manera transversal a las leyes anteriores, tenemos en vigor en España, por un lado, el RGPD y, desde 2018, la Ley de Protección de Datos y Garantías Digitales, la Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales (LOPDGDD), con el artículo 24 dedicado a los canales de denuncia, especificando, entre otras características, que estos canales:

  • Deben garantizar la confidencialidad.
  • Pueden ser anónimos.
  • El acceso a los datos de la denuncia está limitado.
  • Transcurridos 3 meses, han de eliminarse los datos personales.

Por tanto, con una dirección de correo electrónico o con un número de teléfono no basta.

De hecho, únicamente un canal de denuncias digital es el elemento clave para asegurar el cumplimiento de todos los requerimientos anteriores.

Además, y este me parece el aspecto más relevante, la implantación de un canal de denuncias digital es de facto una verdadera oportunidad para la empresa o administración, como detallo a continuación:

  1. Mejora de la cohesión interna. Las personas trabajadoras de la empresa o de la administración agradecen enormemente esta nueva posibilidad de ser escuchadas. Conceptos clave de la PRL como el bienestar psicológico e, incluso, la felicidad en el puesto de trabajo, se afianzan gracias al nuevo canal de comunicación. Tolerancia cero contra el acoso sexual o por razón de sexo, y contra el acoso laboral o mobbing, por fin se puede llevar a la práctica de manera eficiente. Además, se facilita la introducción de la cultura de resolución alternativa de conflictos, como es el caso de la mediación.
  2. Mejora de la reputación externa. Disponer de un verdadero canal ético o de denuncias, se convierte en un intangible de gran valor para la comunicación hacia todas las partes que se relacionan con la organización (clientes, proveedores, socios, colaboradores, etc.) y, por supuesto, el público en general. También es ejemplo de sostenibilidad y buen gobierno (ESG), por no hablar del ejemplo que se da de transformación digital.
  3. Seguro interno. Se considera que alrededor del 5 % de la facturación de las empresas se pierde de promedio por fraudes internos, al tiempo que también se reconoce que la mejor manera de conocer de su existencia cuanto antes y poder actuar (y evitar que situaciones similares se reproduzcan de cara al futuro) es disponer de un eficiente canal ético o de denuncias. El canal de denuncias no es un gasto, es una inversión.
  4. Cumplimiento penal y normativa legal. Ya he aportado información detallada al principio del artículo. Hoy en día son muchas las entidades que por ley deben disponer de un canal de denuncias de unas determinadas características, y son susceptibles de ser sancionadas en caso de no disponer de él.
  5. Compliance. Un paso adelante, compromiso ético de buen gobierno y con la sociedad.

En algún caso, prevalecerá una ventaja en concreto, en otros, otra, pero los cinco puntos son de peso.

Para finalizar, una reflexión adicional. Desde julio de 2021 están publicadas las especificaciones de la Norma ISO 37002 de Sistemas de Gestión de canales de alerta. Por tanto, hay literatura y conocimiento en empresas para poder ayudar a la implantación de un adecuado canal de denuncias específico para la empresa o administración.

Además, en lugar de crecer como setas diferentes canales de denuncia en las organizaciones, dependientes de distintos departamentos, es el momento de englobar, bajo el paraguas de un único canal de denuncias digital global, un canal que sea eficiente, con el soporte claro y explícito de la dirección, y que pueda ir creciendo y evolucionando a lo largo del tiempo.

Mi opinión es que este canal de denuncias digital, que ha de ser de uso muy intuitivo para las personas alertadoras, ha de incluir, de manera natural y esencial, también los aspectos relativos a la PRL. Bueno para las personas, bueno para las organizaciones, bueno para la sociedad.

Un muy buen ejemplo de canal de estas características lo puedes encontrar en co-resol, en cuyo blog también puedes obtener información actualizada de las últimas novedades del mundo de los canales de denuncia.