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Cuidar la salud bucodental es también cuidar de la salud del corazón
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Cuidar la salud bucodental es también cuidar de la salud del corazón
Avatar autor Sonia Alonso
Enfermera especialista en enfermería del trabajo y técnica superior en prevención de riesgos laborales de la División de Servicios de Prevención de MC MUTUAL
18/03/2022
Cuidar la salud bucodental es también cuidar de la salud del corazón

La salud de la cavidad bucal no solo es esencial en funciones básicas como la alimentación, la comunicación o el afecto, sino que es un componente fundamental en nuestro estado de salud general.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las enfermedades bucodentales constituyen una importante carga de enfermedad en muchos países. A nivel mundial, 9 de cada 10 personas están en riesgo de tener algún tipo de enfermedad bucodental, como puede ser caries, enfermedades de las encías e, incluso, cáncer de boca. Afectan a las personas durante toda su vida, causando dolor, molestias, desfiguración e incluso la muerte.

Las principales enfermedades de la cavidad oral y que más riesgo de enfermedad conllevan son las que afectan a los tejidos que rodean y sostienen los dientes, las denominadas enfermedades periodontales. Su forma más leve se conoce como gingivitis, caracterizándose por la inflamación superficial de la encía, que puede acompañarse de sangrado, dolor y, a veces, halitosis. Su forma más grave se denomina periodontitis, infección profunda de la encía y de los tejidos que rodean el diente, pudiendo llegar a provocar la pérdida de la pieza dental.

Una deficiente higiene bucodental y el consumo de tabaco son los principales factores de riesgo modificables de las enfermedades periodontales. Entre otros de los factores de riesgo, también modificables, que contribuyen a las enfermedades bucodentales, se encuentran las dietas ricas en azúcar y el consumo nocivo de alcohol, factores de riesgo que también son comunes a otras importantes enfermedades no transmisibles, como son las enfermedades cardiovasculares.

La mayoría de los trastornos de salud bucodental son prevenibles en gran medida, evitando los factores de riesgo que favorecen su aparición, así como detectarlos de forma precoz para tratarlos en sus etapas iniciales.


SALUD BUCODENTAL Y SALUD GENERAL

Existe una relación bidireccional entre la salud bucodental y el estado de salud general.

Las personas cuyo sistema inmunológico está debilitado, tienen más probabilidades de tener más infecciones en la boca. Y a su vez, una mala salud bucodental se relaciona con alteraciones del sistema inmunológico, la aparición de enfermedades cardiovasculares (como la arterioesclerosis), endocarditis, neumonía e incluso complicaciones durante el embarazo o el parto (parto prematuro). También puede tener un efecto negativo sobre enfermedades como la diabetes y viceversa. En este caso, la diabetes tiene influencia sobre los patógenos de la enfermedad periodontal y la enfermedad periodontal afecta al estadio de la diabetes.

Los altos niveles de glucosa en la saliva en las personas diabéticas pueden aumentar el riesgo de caries dental. También, los altos niveles de azúcar en sangre hacen que las heridas, incluidas las de la boca, se curen más lentamente. Una mala salud bucodental puede estar relacionada con la dificultad para controlar los niveles de azúcar en sangre y una mala respuesta del organismo a la insulina.

Las enfermedades orales comparten factores de riesgos con las enfermedades cardiovasculares, enfermedades respiratorias, cáncer o diabetes, entre otras.


SALUD BUCODENTAL Y ENFERMEDADES CARDIOVASCULARES

Es relativamente reciente el reconocimiento de que las enfermedades de la cavidad oral están asociadas al desarrollo de enfermedades cardiovasculares, ya que era difícil comprender cómo las enfermedades localizadas en la boca podían perjudicar a todo el organismo. Y más poder llegar a pensar que existe una relación entre las enfermedades cardiovasculares y algunas enfermedades de la boca.

Fue en 1989, a raíz de un trabajo publicado por científicos finlandeses, el cual concluyó que las infecciones de origen odontológico se asociaban positivamente con el desarrollo del infarto agudo de miocardio y con el infarto cerebral, cuando se empezó a investigar sobre esta posible relación.

Hoy en día ya es de sobra conocida la relación que existe entre las enfermedades cardiovasculares, como la arterioesclerosis, y la periodontitis. No hay duda de que las personas con enfermedad periodontal tienen más riesgo de presentar un episodio coronario. Aquellas que padecen periodontitis más agresiva, y especialmente si tiene lugar a edades más jóvenes, tienen más riesgo de padecer un evento cardiovascular. Existe una relación significativa entre las enfermedades periodontales y un mayor riesgo de padecer arteriosclerosis, infarto de miocardio y accidentes cerebrovasculares. La presencia excesiva de bacterias en las encías puede elevar entre 1,7 y 3,3 veces el riesgo cardiovascular. El daño que presentan los tejidos periodontales y la pérdida de dientes aumenta el riesgo de padecer una cardiopatía isquémica.

Según datos del Consejo General de Colegios de Dentistas de España, las personas con una enfermedad periodontal presentan el doble de riesgo de fallecer de un ataque cardíaco, y tres veces más de probabilidad de sufrir un derrame cerebral.

En España, 8 millones de personas padecen enfermedades periodontales como la gingivitis, de los cuales 2 millones acusan la enfermedad de forma grave. Si la infección no es tratada a tiempo, puede extenderse al tejido y al hueso que sostienen los dientes y provocar la pérdida de piezas dentales, aumentando así el riesgo de sufrir algún problema cardiaco.

Esto es debido a que la inflamación producida por la enfermedad periodontal puede originar una respuesta inflamatoria sistémica, es decir, a nivel de todo el organismo. De hecho, se piensa que las enfermedades periodontales pueden llegar a ser la fuente más importante de liberación de componentes inflamatorios a la sangre.

En la enfermedad periodontal se produce una afección que daña el epitelio y entonces se favorece el paso de las bacterias orales hacia el torrente sanguíneo que pueden deteriorar a su vez las paredes de las arterias. Este hecho facilita la formación de placas (ateromas) que pueden taponar las arterias, favoreciendo la arteriosclerosis y la trombosis. A su vez, las bacterias de la boca, al pasar al torrente sanguíneo, pueden afectar a las válvulas cardiacas. En definitiva, una mala salud bucodental puede dar lugar a enfermedades cardiovasculares.

Hay personas que son especialmente vulnerables a los microorganismos que viven en la cavidad oral, como son aquellas que padecen problemas cardiacos o de coagulación, así como los que tienen alguna prótesis articular. Por este motivo, suelen necesitar tomar antibióticos con anterioridad a someterse a un procedimiento dental en el que se pueda producir una posible bacteriemia (presencia de bacterias en el torrente sanguíneo), y de este modo prevenir infecciones tales como las endocarditis.

Existen varias coincidencias entre las enfermedades periodontales y las enfermedades cardiovasculares:

  • Ambas tienen una alta incidencia en países desarrollados.
  • El perfil de las personas que las sufren suele corresponder a un adulto, hombre, fumador, hipertenso y diabético. También a personas que se preocupan poco tanto por su salud oral como por su salud en general.
  • El origen de ambas entidades es multifactorial, es decir, están presentes de forma simultánea una serie de factores que favorecen o propician su aparición.

Abordar precozmente los problemas de salud periodontales y sus factores de riesgo, como es el consumo de tabaco, contribuye, no solo a mejorar la salud bucodental, sino también a prevenir las enfermedades cardiovasculares.

De hecho, las asociaciones de cardiología europea y americana han establecido la recomendación del cuidado de las encías como una más de las estrategias de prevención de la cardiopatía isquémica.


¿SABES CÓMO PUEDES CUIDAR LA SALUD DE TU BOCA, DE TUS ENCÍAS?

Para un buen cuidado de las encías, La Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA) recomienda:

  • Cepillar los dientes y encías dos veces al día con dentífrico durante un mínimo de 2 minutos y usar seda dental o cepillos interdentales. Realizar enjuagues bucales con un colutorio, si así te lo recomiendan.
  • Renovar el cepillo de dientes cada 3 meses.
  • Visitar de forma regular, cada 6 meses, al dentista o periodoncista.

Además, también hace alusión que para tener una buena salud bucodental es recomendable evitar el consumo de tabaco y alcohol, realizar actividad física, seguir una dieta sana y equilibrada, limitar el consumo de azúcar, sal y grasas, aumentar el consumo de frutas y verduras, y beber mucha agua.

En definitiva, una buena higiene bucodental y seguir unos hábitos de vida saludables, además de reducir las enfermedades bucodentales, disminuye el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, a la vez que contribuye a aumentar nuestro nivel de salud en general.

Si quieres saber más sobre como seguir unos hábitos de vida saludables, puedes visitar nuestro Portal de Prevención y Salud Laboral, en el cual encontrarás diferentes recursos sobre promoción de la salud que te ayudarán a mejorar tu salud.


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Enfermera especialista en enfermería del trabajo y técnica superior en prevención de riesgos laborales de la División de Servicios de Prevención de MC MUTUAL

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La salud de la cavidad bucal no solo es esencial en funciones básicas como la alimentación, la comunicación o el afecto, sino que es un componente fundamental en nuestro estado de salud general.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las enfermedades bucodentales constituyen una importante carga de enfermedad en muchos países. A nivel mundial, 9 de cada 10 personas están en riesgo de tener algún tipo de enfermedad bucodental, como puede ser caries, enfermedades de las encías e, incluso, cáncer de boca. Afectan a las personas durante toda su vida, causando dolor, molestias, desfiguración e incluso la muerte.

Las principales enfermedades de la cavidad oral y que más riesgo de enfermedad conllevan son las que afectan a los tejidos que rodean y sostienen los dientes, las denominadas enfermedades periodontales. Su forma más leve se conoce como gingivitis, caracterizándose por la inflamación superficial de la encía, que puede acompañarse de sangrado, dolor y, a veces, halitosis. Su forma más grave se denomina periodontitis, infección profunda de la encía y de los tejidos que rodean el diente, pudiendo llegar a provocar la pérdida de la pieza dental.

Una deficiente higiene bucodental y el consumo de tabaco son los principales factores de riesgo modificables de las enfermedades periodontales. Entre otros de los factores de riesgo, también modificables, que contribuyen a las enfermedades bucodentales, se encuentran las dietas ricas en azúcar y el consumo nocivo de alcohol, factores de riesgo que también son comunes a otras importantes enfermedades no transmisibles, como son las enfermedades cardiovasculares.

La mayoría de los trastornos de salud bucodental son prevenibles en gran medida, evitando los factores de riesgo que favorecen su aparición, así como detectarlos de forma precoz para tratarlos en sus etapas iniciales.


SALUD BUCODENTAL Y SALUD GENERAL

Existe una relación bidireccional entre la salud bucodental y el estado de salud general.

Las personas cuyo sistema inmunológico está debilitado, tienen más probabilidades de tener más infecciones en la boca. Y a su vez, una mala salud bucodental se relaciona con alteraciones del sistema inmunológico, la aparición de enfermedades cardiovasculares (como la arterioesclerosis), endocarditis, neumonía e incluso complicaciones durante el embarazo o el parto (parto prematuro). También puede tener un efecto negativo sobre enfermedades como la diabetes y viceversa. En este caso, la diabetes tiene influencia sobre los patógenos de la enfermedad periodontal y la enfermedad periodontal afecta al estadio de la diabetes.

Los altos niveles de glucosa en la saliva en las personas diabéticas pueden aumentar el riesgo de caries dental. También, los altos niveles de azúcar en sangre hacen que las heridas, incluidas las de la boca, se curen más lentamente. Una mala salud bucodental puede estar relacionada con la dificultad para controlar los niveles de azúcar en sangre y una mala respuesta del organismo a la insulina.

Las enfermedades orales comparten factores de riesgos con las enfermedades cardiovasculares, enfermedades respiratorias, cáncer o diabetes, entre otras.


SALUD BUCODENTAL Y ENFERMEDADES CARDIOVASCULARES

Es relativamente reciente el reconocimiento de que las enfermedades de la cavidad oral están asociadas al desarrollo de enfermedades cardiovasculares, ya que era difícil comprender cómo las enfermedades localizadas en la boca podían perjudicar a todo el organismo. Y más poder llegar a pensar que existe una relación entre las enfermedades cardiovasculares y algunas enfermedades de la boca.

Fue en 1989, a raíz de un trabajo publicado por científicos finlandeses, el cual concluyó que las infecciones de origen odontológico se asociaban positivamente con el desarrollo del infarto agudo de miocardio y con el infarto cerebral, cuando se empezó a investigar sobre esta posible relación.

Hoy en día ya es de sobra conocida la relación que existe entre las enfermedades cardiovasculares, como la arterioesclerosis, y la periodontitis. No hay duda de que las personas con enfermedad periodontal tienen más riesgo de presentar un episodio coronario. Aquellas que padecen periodontitis más agresiva, y especialmente si tiene lugar a edades más jóvenes, tienen más riesgo de padecer un evento cardiovascular. Existe una relación significativa entre las enfermedades periodontales y un mayor riesgo de padecer arteriosclerosis, infarto de miocardio y accidentes cerebrovasculares. La presencia excesiva de bacterias en las encías puede elevar entre 1,7 y 3,3 veces el riesgo cardiovascular. El daño que presentan los tejidos periodontales y la pérdida de dientes aumenta el riesgo de padecer una cardiopatía isquémica.

Según datos del Consejo General de Colegios de Dentistas de España, las personas con una enfermedad periodontal presentan el doble de riesgo de fallecer de un ataque cardíaco, y tres veces más de probabilidad de sufrir un derrame cerebral.

En España, 8 millones de personas padecen enfermedades periodontales como la gingivitis, de los cuales 2 millones acusan la enfermedad de forma grave. Si la infección no es tratada a tiempo, puede extenderse al tejido y al hueso que sostienen los dientes y provocar la pérdida de piezas dentales, aumentando así el riesgo de sufrir algún problema cardiaco.

Esto es debido a que la inflamación producida por la enfermedad periodontal puede originar una respuesta inflamatoria sistémica, es decir, a nivel de todo el organismo. De hecho, se piensa que las enfermedades periodontales pueden llegar a ser la fuente más importante de liberación de componentes inflamatorios a la sangre.

En la enfermedad periodontal se produce una afección que daña el epitelio y entonces se favorece el paso de las bacterias orales hacia el torrente sanguíneo que pueden deteriorar a su vez las paredes de las arterias. Este hecho facilita la formación de placas (ateromas) que pueden taponar las arterias, favoreciendo la arteriosclerosis y la trombosis. A su vez, las bacterias de la boca, al pasar al torrente sanguíneo, pueden afectar a las válvulas cardiacas. En definitiva, una mala salud bucodental puede dar lugar a enfermedades cardiovasculares.

Hay personas que son especialmente vulnerables a los microorganismos que viven en la cavidad oral, como son aquellas que padecen problemas cardiacos o de coagulación, así como los que tienen alguna prótesis articular. Por este motivo, suelen necesitar tomar antibióticos con anterioridad a someterse a un procedimiento dental en el que se pueda producir una posible bacteriemia (presencia de bacterias en el torrente sanguíneo), y de este modo prevenir infecciones tales como las endocarditis.

Existen varias coincidencias entre las enfermedades periodontales y las enfermedades cardiovasculares:

  • Ambas tienen una alta incidencia en países desarrollados.
  • El perfil de las personas que las sufren suele corresponder a un adulto, hombre, fumador, hipertenso y diabético. También a personas que se preocupan poco tanto por su salud oral como por su salud en general.
  • El origen de ambas entidades es multifactorial, es decir, están presentes de forma simultánea una serie de factores que favorecen o propician su aparición.

Abordar precozmente los problemas de salud periodontales y sus factores de riesgo, como es el consumo de tabaco, contribuye, no solo a mejorar la salud bucodental, sino también a prevenir las enfermedades cardiovasculares.

De hecho, las asociaciones de cardiología europea y americana han establecido la recomendación del cuidado de las encías como una más de las estrategias de prevención de la cardiopatía isquémica.


¿SABES CÓMO PUEDES CUIDAR LA SALUD DE TU BOCA, DE TUS ENCÍAS?

Para un buen cuidado de las encías, La Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA) recomienda:

  • Cepillar los dientes y encías dos veces al día con dentífrico durante un mínimo de 2 minutos y usar seda dental o cepillos interdentales. Realizar enjuagues bucales con un colutorio, si así te lo recomiendan.
  • Renovar el cepillo de dientes cada 3 meses.
  • Visitar de forma regular, cada 6 meses, al dentista o periodoncista.

Además, también hace alusión que para tener una buena salud bucodental es recomendable evitar el consumo de tabaco y alcohol, realizar actividad física, seguir una dieta sana y equilibrada, limitar el consumo de azúcar, sal y grasas, aumentar el consumo de frutas y verduras, y beber mucha agua.

En definitiva, una buena higiene bucodental y seguir unos hábitos de vida saludables, además de reducir las enfermedades bucodentales, disminuye el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, a la vez que contribuye a aumentar nuestro nivel de salud en general.

Si quieres saber más sobre como seguir unos hábitos de vida saludables, puedes visitar nuestro Portal de Prevención y Salud Laboral, en el cual encontrarás diferentes recursos sobre promoción de la salud que te ayudarán a mejorar tu salud.


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