Publicador de contenidos

5 mitos del alcohol en el trabajo
Cerrar
Artículo
5 mitos del alcohol en el trabajo
Fernando Ribas de Pina Pérez
Educador social especializado en adicciones y su intervención en el ámbito laboral. Proyecto Hombre Valencia
24/05/2022
5 mitos del alcohol en el trabajo

Nuestra relación con el alcohol surge en el Paleolítico, probablemente con frutas fermentadas de forma accidental. Una relación anterior incluso al cultivo de los cereales o de la uva.

La sensación de embriaguez y la protección que aportaba en el agua, frente al riesgo de infecciones gastrointestinales, convirtió a las bebidas alcohólicas en un regalo de los dioses, y así lo recogieron las culturas del Mediterráneo, con Osiris para los egipcios, Dionisio en la cultura griega, Baco en la romana y elevada a sacramento en el cristianismo.

Los miles de años en los que mantenemos relación con las bebidas con alcohol han generado innumerables mitos. Estos no dejan de ser un relato imaginario que altera las verdaderas cualidades de algo, además de dar respuestas a interrogantes de cada pueblo o cultura, haciendo la vida más asumible, pero sin base científica alguna. Cuando no hay verdades, o estas no son las que se desean, es más fácil creer en mentiras.

Los mitos en torno a las bebidas alcohólicas sirven para iniciarse en su consumo y como justificación para incrementarlo y aceptar, en determinadas condiciones, su abuso y hasta las intoxicaciones etílicas. Aclarar los mitos con información veraz, es una eficaz estrategia para reducir el consumo de alcohol.

Un estudio publicado en The Lancet1 que recoge un generoso metaanálisis sobre la relación salud-alcohol, deja científicamente comprobado que no hay ninguna cantidad segura de alcohol.

El consumo de alcohol daña nuestros órganos desde la primera toma, además de ser una droga capaz de generar adicción. Una verdad científica que lucha contra costumbres, tradiciones e intereses económicos.

Esta relación también está presente en el ámbito del trabajo y lo ha estado a lo largo de toda la historia, asociándolo a falsos beneficios y, por supuesto, con una baja percepción de los riesgos.

Algunas teorías afirman2, si bien otras desmienten con base en el verdadero origen etimológico de 'absentismo'3, que la relación alcohol–trabajo es tal que la absenta ha dado nombre a la ausencia del puesto de trabajo. El consumo de la absenta hacía que los obreros no acudieran al trabajo. Así, y según estas teorías, la ausencia del puesto de trabajo por la ingesta de absenta ha terminado dando nombre a todas las ausencias laborales, el absentismo2.

Comparando los datos de las encuestas de consumo de sustancias psicoactivas en el ámbito laboral realizadas por el Ministerio de Sanidad, observamos que el consumo de alcohol entre la población trabajadora ha crecido respecto del de la población general. La diferencia era de 2'9 puntos en 2013 y, en 2019, se sitúa en 3'8 puntos, casi un punto de crecimiento.

La reducción entre la población laboral es casi inexistente, pero supone algo más de un punto entre la población general, de ahí que la diferencia sea cada vez mayor.
 

Encuesta sobre consumo de sustancias psicoactivas en el ámbito laboral en España4
2013- 2019. OEDA


El consumo masculino se mantiene como el más elevado, pero también incrementa la diferencia respecto del consumo femenino entre 2013 y 2019.
 

Encuesta sobre consumo de sustancias psicoactivas en el ámbito laboral en España4.
2013- 2019. OEDA


La Organización Internacional del Trabajo (OIT) estima en más de tres millones de personas las que mueren cada año por causa del alcohol. En España, son unas 37.000 las muertes anuales que causa el alcohol. En el ámbito laboral, las personas que hacen un uso irresponsable del alcohol generan el 80 % de la siniestralidad, tienen más ausencias y bajas más largas.

Hay algunos mitos muy arraigados, a pesar del acceso a la información:


El alcohol da calor al cuerpo

Beber alcohol no calienta el cuerpo, distorsiona nuestra percepción del frío, al igual que si alteráramos un sensor de humos podría haber un incendio sin que nos avisará. El alcohol es un vasodilatador periférico, permite mayor paso de sangre en los capilares finos (dedos, oreja, nariz), los lugares donde primero detectamos el frío. No sentirlo no es lo mismo que no padecerlo, en climas fríos el consumo de alcohol genera muertes por hipotermia.

A estas alturas del siglo XXI, este mito sigue siendo utilizado en trabajos al aire libre o en los turnos de noche.


La cerveza es un buen hidratante

Nuestro cuerpo se hidrata con agua, con ninguna otra sustancia. Cualquier bebida con alcohol pierde su capacidad hidratante, aunque contenga bastante agua en su composición. El alcohol tiene un efecto diurético, terminamos orinando más de lo que hemos ingerido5, además de los daños que conlleva todo consumo de alcohol.


El vino es bueno para el corazón

El resveratrol es un polifenol presente en la piel de muchos frutos, entre los cuales se encuentran las uvas. La mayoría de los estudios no encuentran ningún beneficio cardiaco, lo que no es óbice para que la industria del vino tinto promocione el vino como una panacea para la salud cardiaca.

El alcohol no es un protector cardiovascular. De hecho, numerosos estudios valoran el llamado consumo moderado de alcohol como un factor de riesgo en la aparición de diversas cardiopatías6.


El alcohol anima y da energía

El alcohol es un depresor del sistema nervioso central, la sensación de ánimo que algunas personas vivencian se debe al adormecimiento del lóbulo frontal de nuestro cerebro en el que realizamos la valoración de nuestras decisiones, lo que solemos llamar, sentido común. Adormeciéndola, es fácil que nos sintamos más atrevidos, pero no se trata de estar más animados o con más energía.


Las bebidas con pocos grados de alcohol no producen ningún problema

Cualquier consumo de alcohol nos daña, hígado, corazón, estómago, cerebro, etc. Las bebidas con altas graduaciones nos avisan al pasar por la garganta, pero las de baja graduación no lo hacen, por lo que es más fácil seguir bebiendo hasta que se ha alcanzado la intoxicación.

Son muchos más los mitos sobre el alcohol, pero estos serían los más frecuentes.

Según mejoran las investigaciones, el mensaje de la ciencia es muy claro: cualquier consumo de alcohol es perjudicial para la salud. De hecho, el alcohol se relaciona con diversos cánceres7. Hablar de tomar alcohol de forma moderada es confuso, deberíamos hablar de bebedores de bajo riesgo, que no es lo mismo que de nulo riesgo.

El alcoholismo es una enfermedad tratable y superable, pero el estigma que tiene hace que se oculte y se retrase su tratamiento. Pocas empresas abordan esta realidad de forma adecuada. Hacen falta acuerdos sobre cómo afrontar y, sobre todo, cómo prevenir los problemas de las adicciones en el ámbito del trabajo. Prevenir es factible y muy rentable para todos.

 

Proyecto Hombre Valencia

 


El Portal de Prevención y Salud Laboral de MC MUTUAL quiere ser un espacio para compartir conocimiento y divulgar buenas prácticas en prevención. Si quieres colaborar mediante la publicación de un artículo, puedes ponerte en contacto con nosotros a través de nuestro formulario de contacto.

McPortletPortalprevencionValoracionView

Like positivo desactivado
Like negativo desactivado
Artículo
5 mitos del alcohol en el trabajo
Fernando Ribas de Pina Pérez
Educador social especializado en adicciones y su intervención en el ámbito laboral. Proyecto Hombre Valencia

Imagen imprimir

Nuestra relación con el alcohol surge en el Paleolítico, probablemente con frutas fermentadas de forma accidental. Una relación anterior incluso al cultivo de los cereales o de la uva.

La sensación de embriaguez y la protección que aportaba en el agua, frente al riesgo de infecciones gastrointestinales, convirtió a las bebidas alcohólicas en un regalo de los dioses, y así lo recogieron las culturas del Mediterráneo, con Osiris para los egipcios, Dionisio en la cultura griega, Baco en la romana y elevada a sacramento en el cristianismo.

Los miles de años en los que mantenemos relación con las bebidas con alcohol han generado innumerables mitos. Estos no dejan de ser un relato imaginario que altera las verdaderas cualidades de algo, además de dar respuestas a interrogantes de cada pueblo o cultura, haciendo la vida más asumible, pero sin base científica alguna. Cuando no hay verdades, o estas no son las que se desean, es más fácil creer en mentiras.

Los mitos en torno a las bebidas alcohólicas sirven para iniciarse en su consumo y como justificación para incrementarlo y aceptar, en determinadas condiciones, su abuso y hasta las intoxicaciones etílicas. Aclarar los mitos con información veraz, es una eficaz estrategia para reducir el consumo de alcohol.

Un estudio publicado en The Lancet1 que recoge un generoso metaanálisis sobre la relación salud-alcohol, deja científicamente comprobado que no hay ninguna cantidad segura de alcohol.

El consumo de alcohol daña nuestros órganos desde la primera toma, además de ser una droga capaz de generar adicción. Una verdad científica que lucha contra costumbres, tradiciones e intereses económicos.

Esta relación también está presente en el ámbito del trabajo y lo ha estado a lo largo de toda la historia, asociándolo a falsos beneficios y, por supuesto, con una baja percepción de los riesgos.

Algunas teorías afirman2, si bien otras desmienten con base en el verdadero origen etimológico de 'absentismo'3, que la relación alcohol–trabajo es tal que la absenta ha dado nombre a la ausencia del puesto de trabajo. El consumo de la absenta hacía que los obreros no acudieran al trabajo. Así, y según estas teorías, la ausencia del puesto de trabajo por la ingesta de absenta ha terminado dando nombre a todas las ausencias laborales, el absentismo2.

Comparando los datos de las encuestas de consumo de sustancias psicoactivas en el ámbito laboral realizadas por el Ministerio de Sanidad, observamos que el consumo de alcohol entre la población trabajadora ha crecido respecto del de la población general. La diferencia era de 2'9 puntos en 2013 y, en 2019, se sitúa en 3'8 puntos, casi un punto de crecimiento.

La reducción entre la población laboral es casi inexistente, pero supone algo más de un punto entre la población general, de ahí que la diferencia sea cada vez mayor.
 

Encuesta sobre consumo de sustancias psicoactivas en el ámbito laboral en España4
2013- 2019. OEDA


El consumo masculino se mantiene como el más elevado, pero también incrementa la diferencia respecto del consumo femenino entre 2013 y 2019.
 

Encuesta sobre consumo de sustancias psicoactivas en el ámbito laboral en España4.
2013- 2019. OEDA


La Organización Internacional del Trabajo (OIT) estima en más de tres millones de personas las que mueren cada año por causa del alcohol. En España, son unas 37.000 las muertes anuales que causa el alcohol. En el ámbito laboral, las personas que hacen un uso irresponsable del alcohol generan el 80 % de la siniestralidad, tienen más ausencias y bajas más largas.

Hay algunos mitos muy arraigados, a pesar del acceso a la información:


El alcohol da calor al cuerpo

Beber alcohol no calienta el cuerpo, distorsiona nuestra percepción del frío, al igual que si alteráramos un sensor de humos podría haber un incendio sin que nos avisará. El alcohol es un vasodilatador periférico, permite mayor paso de sangre en los capilares finos (dedos, oreja, nariz), los lugares donde primero detectamos el frío. No sentirlo no es lo mismo que no padecerlo, en climas fríos el consumo de alcohol genera muertes por hipotermia.

A estas alturas del siglo XXI, este mito sigue siendo utilizado en trabajos al aire libre o en los turnos de noche.


La cerveza es un buen hidratante

Nuestro cuerpo se hidrata con agua, con ninguna otra sustancia. Cualquier bebida con alcohol pierde su capacidad hidratante, aunque contenga bastante agua en su composición. El alcohol tiene un efecto diurético, terminamos orinando más de lo que hemos ingerido5, además de los daños que conlleva todo consumo de alcohol.


El vino es bueno para el corazón

El resveratrol es un polifenol presente en la piel de muchos frutos, entre los cuales se encuentran las uvas. La mayoría de los estudios no encuentran ningún beneficio cardiaco, lo que no es óbice para que la industria del vino tinto promocione el vino como una panacea para la salud cardiaca.

El alcohol no es un protector cardiovascular. De hecho, numerosos estudios valoran el llamado consumo moderado de alcohol como un factor de riesgo en la aparición de diversas cardiopatías6.


El alcohol anima y da energía

El alcohol es un depresor del sistema nervioso central, la sensación de ánimo que algunas personas vivencian se debe al adormecimiento del lóbulo frontal de nuestro cerebro en el que realizamos la valoración de nuestras decisiones, lo que solemos llamar, sentido común. Adormeciéndola, es fácil que nos sintamos más atrevidos, pero no se trata de estar más animados o con más energía.


Las bebidas con pocos grados de alcohol no producen ningún problema

Cualquier consumo de alcohol nos daña, hígado, corazón, estómago, cerebro, etc. Las bebidas con altas graduaciones nos avisan al pasar por la garganta, pero las de baja graduación no lo hacen, por lo que es más fácil seguir bebiendo hasta que se ha alcanzado la intoxicación.

Son muchos más los mitos sobre el alcohol, pero estos serían los más frecuentes.

Según mejoran las investigaciones, el mensaje de la ciencia es muy claro: cualquier consumo de alcohol es perjudicial para la salud. De hecho, el alcohol se relaciona con diversos cánceres7. Hablar de tomar alcohol de forma moderada es confuso, deberíamos hablar de bebedores de bajo riesgo, que no es lo mismo que de nulo riesgo.

El alcoholismo es una enfermedad tratable y superable, pero el estigma que tiene hace que se oculte y se retrase su tratamiento. Pocas empresas abordan esta realidad de forma adecuada. Hacen falta acuerdos sobre cómo afrontar y, sobre todo, cómo prevenir los problemas de las adicciones en el ámbito del trabajo. Prevenir es factible y muy rentable para todos.

 

Proyecto Hombre Valencia

 


El Portal de Prevención y Salud Laboral de MC MUTUAL quiere ser un espacio para compartir conocimiento y divulgar buenas prácticas en prevención. Si quieres colaborar mediante la publicación de un artículo, puedes ponerte en contacto con nosotros a través de nuestro formulario de contacto.