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¿Se puede prevenir el cáncer de mama?
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¿Se puede prevenir el cáncer de mama?
Rosa Pérez Trenas
Técnica superior en prevención de riesgos laborales. Enfermera especialista en enfermería del trabajo
19/10/2021
¿Se puede prevenir el cáncer de mama?

Hoy se celebra el Día Internacional de la lucha contra el Cáncer de Mama. Promovido por la Organización Mundial de la Salud (OMS), tiene por objetivo crear conciencia y promover que cada vez más mujeres accedan a controles, diagnósticos y tratamientos oportunos y efectivos.


ALGUNOS DATOS SOBRE EL CÁNCER DE MAMA

El cáncer de mama es el tipo de cáncer más común, con más de 2,2 millones de casos en 2020. También es la principal causa de mortalidad en mujeres, cerca de 1 de cada 12 enfermarán de cáncer de mama a lo largo de su vida. En 2020, alrededor de 685.000 mujeres fallecieron como consecuencia de esa enfermedad1.

La detección y el tratamiento precoz son indispensables para el buen pronóstico de la enfermedad. Gracias a ellos, puede obtenerse un índice de supervivencia de hasta un 90 % de los casos 5 años después del diagnóstico.


PERO… ¿QUÉ ES EL CÁNCER DE MAMA?

El cáncer de mama es una enfermedad en la que las células de la mama se multiplican sin control. Existen distintos tipos, dependiendo de qué células de la mama se vuelven cancerosas2.

Generalmente se produce en los conductos (tubos que conducen la leche al pezón) y los lóbulos (glándulas que producen la leche) de la glándula mamaria. También puede dispersarse fuera de la mama mediante los vasos sanguíneos y los vasos linfáticos. Cuando el cáncer se esparce a otras zonas del cuerpo, se dice que se ha producido metástasis.


¿TENEMOS TODOS Y TODAS LAS MISMAS POSIBILIDADES DE ENFERMAR?

Aunque los hombres también pueden padecerlo, es 100 veces más común en mujeres, por lo que trataremos en profundidad esta situación. Cabe destacar, además, una mayor prevalencia entre la raza blanca.

Cerca de la mitad de los casos de cáncer de mama se producen en mujeres sin ningún factor de riesgo identificable, a excepción del género (mujer) y la edad (más de 50 años). Asimismo, hay factores que aumentan el riesgo de padecer la enfermedad, como son:

  • La obesidad.
  • El consumo nocivo de alcohol.
  • Los antecedentes familiares de cáncer de mama (primer grado).
  • El historial de exposición a radiación.
  • El historial reproductivo, como la edad temprana de inicio de los períodos menstruales (<12 años), la ausencia de embarazos, la edad del primer embarazo (>30 años) o una menopausia tardía (>55 años).
  • El consumo de tabaco.
  • La terapia hormonal posterior a la menopausia1.

También influye en su aparición la menopausia tardía (>55 años) y la densidad del tejido mamario, cuando predomina el tejido glandular y fibroso, y hay menos tejido adiposo.


SIGNOS Y SÍNTOMAS QUE PUEDEN ALERTAR LA PRESENCIA DE CÁNCER DE MAMA

Algunas personas no tienen ningún síntoma, pero pueden darse estas señales de advertencia:

  • Un bulto nuevo en la mama o la axila (debajo del brazo).
  • Aumento del grosor o hinchazón de una parte de la mama.
  • Irritación o hundimientos en la piel de la mama.
  • Enrojecimiento o descamación en la zona del pezón o la mama.
  • Hundimiento del pezón o dolor en esa zona.
  • Secreción del pezón, que no sea leche, incluso de sangre.
  • Cualquier cambio en el tamaño o la forma de la mama.
  • Dolor en cualquier parte de la mama.

 Ante un signo o síntoma preocupante, consultar con un médico de inmediato.


¿PODEMOS CONSEGUIR REDUCIR LA INCIDENCIA DEL CÁNCER DE MAMA?

Ben Anderson, que dirige los trabajos de la nueva Iniciativa Mundial contra el Cáncer de Mama en la OMS1, afirma que “el objetivo de la iniciativa de la OMS es reducir en un 2,5 % anual la mortalidad mundial por esa enfermedad, con lo cual entre 2020 y 2040 se evitarían 2,5 millones de muertes a nivel mundial. En caso de cumplirse ese objetivo, para 2030 se evitaría el 25 % de las muertes por cáncer de mama entre las mujeres menores de 70 años, y para 2040 esa cifra sería del 40 %”1.

Además, Anderson argumenta que “a través de la iniciativa se convocará a socios mundiales, expertos y otras organizaciones para trazar las actividades existentes, elaborar hojas de ruta y establecer grupos de trabajo multisectoriales para abordar la promoción de la salud y la detección precoz, el diagnóstico oportuno del cáncer de mama y el tratamiento integral y los cuidados de apoyo. La demanda de un enfoque global que reúna los mejores conocimientos sobre el control del cáncer de mama de todo el mundo es alta, al igual que el entusiasmo por lo que se puede lograr”.


 


PROMOCIÓN DE LA SALUD Y DETECCIÓN PRECOZ

La promoción de la salud es el proceso que permite a las personas incrementar el control sobre su salud para mejorarla. En el caso del cáncer de mama, se puede conseguir educando y mejorando los conocimientos que tiene la población sobre los primeros signos y síntomas de la enfermedad, y sensibilizando a mujeres y familia acerca de la trascendencia que tiene la detección y su tratamiento precoz. De esta forma se podría conseguir disminuir el tiempo de diagnóstico, ya que se produciría una consulta médica con las primeras sospechas de la enfermedad y antes de que el cáncer progresara.

Además, si fomentamos estilos de vida saludable en todas las etapas de la vida disminuiremos la exposición a algunos factores de riesgo relacionados con el desarrollo de cáncer de mama. Para ello, debe potenciarse:

  • Alimentación saludable.
  • Actividad física.
  • Disminución del consumo de tabaco.
  • Control del consumo nocivo de alcohol.

En esta educación, el personal sanitario tiene un papel muy relevante, ya que además es el encargado de dar las indicaciones precisas de cómo realizar una autopalpación mamaria, así como hacer seguimiento en los controles rutinarios sobre si la mujer “la realiza de forma correcta y periódicamente”.

En cuando a la detección precoz, es importante acudir periódicamente al médico especialista, quien prescribirá las diferentes pruebas complementarias.  Este, tras una anamnesis y valoración de los factores heredo-familiares y personales de la mujer, puede indicar estudios genéticos (determinación gen BRCA-1 Y BRCA-2). Si los resultados obtenidos en los marcadores genéticos son positivos, se dispone de diferentes tratamientos  profilácticos.

En esta fase se encuentra también la autoexploración mamaria mensual y todas las políticas de cribado poblacionales, que en el caso de nuestro país consta de una mamografía bienal a partir de los 45-50 años (dependiendo de las diferentes comunidades autónomas).


Auto-exploración mamaria

Su realización como herramienta de autocuidado incrementa la posibilidad de detectar a tiempo algún signo de enfermedad en las mamas. Debe hacerse una vez al mes y se recomienda que sea a partir de los 20 años de edad. De esta forma, la mujer aprenderá a conocer su consistencia, su forma, su textura, etc., desarrollando una mayor sensibilidad en las manos y permitiendo identificar cualquier cambio.

Hay que fomentar que se adquiera este hábito, que muchas veces se olvida y que puede salvar vidas.


DIAGNÓSTICO OPORTUNO

El diagnóstico oportuno del cáncer de mama tendría que acortar el tiempo entre el momento en que la paciente acude por primera vez al sistema sanitario y el inicio del tratamiento del cáncer de mama.

Hay una serie de pruebas que ayudan a diagnosticar cambios en las mamas:

  • Mamografía. Es una prueba radiográfica en la que se toman más imágenes desde diferentes ángulos para permitir que una posible anomalía sea examinada con más atención. Hay que realizarla bajo prescripción médica a cualquier edad. Si no se presentan alteraciones anteriores, se realiza en los cribados poblacionales cada 2 años a mujeres entre los 50 a los 69 años.

  • Ecografía. Se utiliza como prueba complementaria en mamas densas y para determinar si un bulto es sólido o está lleno de líquido (es decir, un quiste).

Una vez realizada la mamografía o la ecografía, si se encuentra algún tipo de alteración, tu médico puede solicitar las siguientes pruebas complementarias que ayudarán al diagnóstico:

  • Resonancia Magnética (RM). Ofrece más información sobre bultos de la mama o ganglios linfáticos agrandados que, hallados en una exploración clínica, no se ven en una mamografía o ecografía.

  • Galactografía. Prueba radiográfica en la que se introduce un contraste en los conductos de la mama mediante un catéter insertado en el pezón y que permite obtener imágenes de los conductos de los senos. Ayuda a dar más información acerca de algunas clases de secreciones anormales de pezón o presencia de masas en los conductos intraductales.

  • Biopsia. Tras la extracción de una muestra de tejido o de todo un bulto, es revisada por un patólogo, ya sea microscópicamente o efectuando otro tipo de pruebas, para diagnosticar la malignidad o benignidad de la  muestra. Este procedimiento se realiza guiado por RM, RX o mediante ecografía.


TRATAMIENTO INTEGRAL DEL CÁNCER DE MAMA

Para realizar una gestión integral es de vital importancia una coordinación de los recursos, a través de todo el sistema sanitario, que permita hacer un análisis sistemático de la secuencia de las actividades que constituyen el proceso y de las personas que lo desarrollan.

Esta gestión debería comenzar por el desarrollo y activación de estrategias de información (signos y síntomas), educación y comunicación, incentivando el autoexamen de mama como instrumento de autocuidado y no como herramienta de cribado. También debe hacerse un uso adecuado de los servicios de salud para realizar los estudios de cribado e identificar señales de alarma tanto en hombres como en mujeres, así como factores de riesgo (hereditarios o personales), a la vez que se incentiva que los controles médicos se efectúan desde edades más tempranas.

En la atención del cáncer trabajan médicos especialistas, entre los que se encuentran cirujanos, radio-oncólogos  y  oncólogos clínicos, que actúan en las diferentes fases del tratamiento contra el cáncer. Estos se coordinan para planificar un tratamiento integral que combine los diferentes tipos de tratamiento.  El equipo debe incluir también a otros profesionales de la atención médica, como por ejemplo enfermeros de oncología, auxiliares sanitarios, trabajadores sociales, psicólogos, farmacéuticos, asesores o nutricionistas, entre otros.

Una vez finalizado el tratamiento de la fase aguda, deben seguirse todos los controles de seguimiento prescritos. Si la mujer se encuentra en edad laboral, en el momento del alta deben analizarse las posibles secuelas y las exigencias del puesto de trabajo para coordinar la su reincorporación al trabajo. El médico especialista en medicina del trabajo debe analizar, en el examen de salud (tras baja prolongada), los informes médicos aportados por la trabajadora, así como las exigencias del puesto, para determinar si tras el reconocimiento da apto con limitaciones o una aptitud sin restricciones.


CONCLUSIÓN

Actualmente el cáncer de mama tiene muy buen pronóstico y puede llegar a curarse, pero para ello lo primordial es su detección temprana y tratamiento precoz. Los hábitos de vida saludables juegan un papel muy importante para su prevención y control. El siguiente vídeo informativo te ayudará a conocer su relevancia:
 

 

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